ELENA RISSO
Fueron meses de discusiones previas, donde algunos garantizaban un total respeto a la laicidad y otros denunciaban que se constaría una "politización" en la forma en que se enseñarían los hechos vinculados al pasado reciente.
Aunque esas posiciones están lejos de acercarse, finalmente, a las 14 horas de ayer la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) comenzó a emitir los programas sobre historia reciente, destinados a los docentes de esa asignatura, y al público en general.
Hubo algunos puntos que los realizadores del ciclo educativo dejaron en claro desde el inicio: que la enseñanza de la historia reciente no se limita sólo a los hechos políticos, y que para entender los acontecimientos del pasado es fundamental tener una "pluralidad" de opiniones.
Con esos argumentos, pareció que los responsables del programa intentaron poner paños fríos a la polémica que se generó días atrás, cuando uno de los realizadores de los cursos de historia reciente formuló polémicas declaraciones sobre la dictadura y los años previos.
El historiador Carlos Demasi dijo en un encuentro con docentes en un liceo privado que "no se puede establecer con claridad qué fue primero, si la guerrilla o la represión", que a comienzos de 1973 "todos los partidos políticos" veían a los militares como "aliados", y que Wilson Ferreira llevó al Partido Nacional "a la catástrofe" en las elecciones de 1984.
Esos dichos fueron luego ratificados y ahondados por Demasi en numerosas entrevistas, provocando, cada vez que hablaba, un mayor enojo de la oposición y el firme respaldo de las autoridades educativas.
Pero en el programa de ayer no hubo ninguna referencia a eso, sino que se apuntó a explicar por qué es necesario tener claro el pasado reciente para entender la situación actual.
La presentación del programa estuvo a cargo del vicepresidente del Codicen, José Pedro Barrán, y posteriormente, José Pedro Rilla expuso sobre "Historia contemporánea, historia reciente".
Rilla es egresado del Instituto de Profesores Artigas (IPA), profesor titular de Historia Universal Contemporánea en la Facultad de Ciencias Sociales, profesor agregado de Historia Económica, e investigador del Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad de la República. También es docente del Claeh y autor de varias publicaciones.
"MAS ALLA". Sentado en un escritorio, con una computadora a su derecha, cuadros de fondo, y una pantalla detrás en la que se emitían fotografías de personajes y hechos del pasado, Rilla explicó que se debe "ir más allá de la política" y que la historia reciente debe "abarcar la historia de las sociedades y las culturas".
"Exhortamos a no reducir el pasado reciente y la historia del pasado reciente a la historia política", remarcó el docente.
Sin embargo, gran parte de la exposición de Rilla estuvo basada en el impacto de las dictaduras de tipo "totalitario" en las democracias del siglo XX.
"MEMORIA". Entonces, Rilla hizo una aclaración: "la historia no es lo mismo que la memoria". Es más, aseguró que "muchas veces la historia critica a la memoria" y por eso se deben "diferenciar".
A continuación, se refirió a los "problemas" que tiene un historiador para hacer referencia al pasado reciente, que definió como "tensiones".
Una de esas "tensiones", indicó, es la del historiador con el "testigo" de los hechos.
"El historiador no es lo mismo que el testigo. El testigo tiene mucho que decirle al historiador. Pero tiene otras reglas. Construye su relato con otras reglas", aseguró.
En segundo lugar, mencionó la "tensión" entre historiadores y jueces y citó el caso de un historiador austríaco que fue procesado por investigar hechos que negaban el genocidio contra el pueblo judío.
"El historiador no es un juez, la historia no es un tribunal de justicia", aseguró.
Por último, Rilla mencionó la tensión entre el historiador y la "víctima".
"Ser víctima no le da la razón a nadie. Como ser testigo no le da la razón a nadie", insistió Rilla en su intervención.
"CONTROLADO". En otro orden, Rilla hizo referencia a cómo debe enfrentarse el historiador al analizar los hechos referidos al pasado reciente, porque están cargados de "desafíos".
"El historiador de la historia reciente tiene que aceptar que su oficio es controlado, es mirado, es observado por los actores mismos del proceso", explicó.
"No se puede quejar que sus propios objetos de estudio estén vivos y tiene que aceptar la crítica y el control de los actores involucrados en los procesos que está estudiando", añadió.
Además, Rilla aseguró que cuando el historiador aborda los hechos del pasado reciente, es fundamental que lleve adelante una "verificación" porque sin respaldo de datos "no puede haber historia". Por eso, instó al historiador a ser "prudente" y a defender su "compromiso con la pluralidad de perspectivas".
Opiniones
MARA MARTINEZ | ASOCIACION DE FAMILIARES
"El programa fue muy bueno pedagógicamente. Creo que atrapa porque son señores profesores, con una capacidad de traducir a un lenguaje muy sencillo conceptos importantes y abstractos", aseguró. La integrante de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos compartió que exista "tensión" entre historiadores y víctimas. "Es muy difícil que la víctima se pueda abstraer de su propio dolor. Cada uno lo relata con determinada intensidad haciendo y viendo lo que necesita ver. En lo personal creo eso. Alguien que está estudiando la realidad se tiene que alejar", dijo. "Las víctimas lo vemos en general desde nuestro lugar. Así como otros actores de la misma realidad lo ven desde otro punto de vista", añadió.
RICARDO MEDINA | CAPITAN DE NAVIO RETIRADO
"No se puede obviar que observadores comprometidos de antemano con opiniones tienden a ser influidos por víctimas y testigos. Todas estas condiciones necesarias para que un historiador logre trabajar objetivamente en la historia reciente, son difíciles de cumplir. La falta del transcurso de tiempo para dar una perspectiva histórica exenta de la influencia de las pasiones provocadas por los protagonistas hacen peligrar el objetivo de ayudar a comprender mejor el momento actual, y tienden a ahondar diferencias que a colaborar con la consolidación de un futuro de concordia entre los miembros de nuestra sociedad", dijo Medina. El militar ingresó en la Escuela Naval en 1961 y pasó a retiro en 1998. Integra la Comisión de Defensa del P. Colorado.
JUAN DOMINGUEZ | TUPAMARO. DIPUTADO MPP
Aseguró que la propuesta "lo atrapó" porque el contenido es "muy bueno", pero consideró que el programa es "un poco monótono". Domínguez, que estuvo varios años preso durante la dictadura, compartió que exista una "tensión" entre víctimas o testigos con los historiadores porque quienes protagonizaron los hechos tienen una visión "subjetiva". "Por eso dice José Mujica que tenemos que morirnos todos para que las nuevas generaciones tengan más objetividad", agregó. Según Domínguez, la historia reciente contiene elementos de "actualidad" porque "en 15 días cambió la historia" cuando se comprobó que hubo "voluntad deliberada de matar gente", ya que "hasta ahora se hablaba de excesos en la dictadura".
La caída del "monopolio" del experto
El historiador "ha perdido el monopolio de la reconstrucción del pasado", aseguró ayer José Pedro Rilla. Al relato, dijo, que el docente puede hacer sobre los hechos del pasado, se suman los testimonios directos de los protagonistas a través de la literatura y de los distintos medios de comunicación.
"El historiador, a mi juicio, ha perdido el monopolio de la reconstrucción del pasado" y "ya no es el único que reconstruye" porque "compite con otros relatos y otros discursos", dijo Rilla.
Entre esos nuevos competidores de los historiadores, Rilla mencionó la "literatura testimonial", "el discurso autobiográfico" y los medios de comunicación. Es por eso, aseguró, que "el historiador a veces persuade, a veces convence y a veces no convence".
"Tiene que hacerse cargo de su relato y su discurso en medio de otros discursos", manifestó.
Según Rilla, "es tan grande la información que circula" que es necesario "decodificarla" para "entender el mundo en que vivimos". "Tal vez la historia reciente pueda hacer ese aporte", dijo.
"Será una buena oportunidad para proveernos de algunas claves que nos permitan colocar este presente o el pasado más reciente, que nos quema, que nos quema el alma muchas veces, en ciclos de largo aliento, de más larga duración", aseguró.
Para Rilla, es necesario incorporar las "historias cortas y dramáticas" en las "historias medianas y en las largas". Eso, aseguró, son "los requisitos de una buena historia del pasado reciente".
El experto anunció que en los próximos programas se analizarán hechos que para los docentes ha constituido "un desafío" transmitir a sus estudiantes.
Los cambios en la visión de la familia
Entre los puntos que a juicio de José Rilla deben ser incluidos en la enseñanza de la historia reciente más allá de la política, se encuentran las transformaciones vinculadas a la familia y al papel de las religiones.
Puso como ejemplo que en los últimos 25 años aparecieron "transformaciones radicales" en la familia. Indicó que esos cambios tienen que ver con lo que un cuarto de siglo atrás se entendía por "familia tradicional integrada por padre, madre e hijos".
"Uruguay ha vivido a pesar de su escasísima población un proceso de cambio radical en lo que tiene que ver con el divorcio. Es uno de los países con mayor tasa en América Latina. Desde 1985 la tasa se multiplicó por tres. El porcentaje de nacimientos afuera del matrimonio también se multiplicó por tres. Sobre todo en las franjas más jóvenes. Hoy estamos frente a una familia constituida de modo diferente", sostuvo.
"Es un fenómeno que nos coloca a trabajar el pasado reciente en la historia demográfica y de las familias", indicó.
Otro cambio, sostuvo Rilla, tiene que ver con la "religiosidad", porque las manifestaciones de ese tipo "van siendo encerradas" en el "ámbito de la vida privada". De todas maneras, destacó el vínculo de varios líderes mundiales con creencias religiosas. En ese momento, se mostraron distintas fotografías, entre ellas la del presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
Frente a la TV
CICLO El ciclo "Medio siglo de historia. Uruguay y el mundo 1945-2004" impulsado por la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), consta de 34 programas, que comenzaron a emitirse ayer por Canal 5. Hoy a las 16 horas se emite el segundo.
EMISION Se verán siempre los sábados a las 14 horas y los domingos a las 16 horas. Fueron grabados por el canal Tevé Ciudad de la Intendencia de Montevideo. También se emitirán tres programas adicionales para "responder todas las consultas".
ESTRUCTURA Los programas estarán agrupados en tres partes. La primera parte se denomina "Historia del mundo actual 1945-2004)", la segunda es "Historia del Uruguay (1945-1971)", y la tercera es "Historia del Uruguay (1971-2004)".
OBJETIVO Los programas fueron realizados fundamentalmente para instruir a los docentes sobre ese período histórico.
EQUIPO Los docentes que tendrán a su cargo la presentación de los programas son: José Rilla, Roger Geymonat, Isabel Clemente, Ana Frega, Jaime Yaffé, Esther Ruiz, Carlos Demasi, Alvaro Rico y Vania Markarian.