En el Teatro Victoria se está llevando a cabo una experiencia poco común en la escena local: abordar un género difícil como es la commedia dell arte, haciéndolo con gran respeto por la historia del teatro, esto es, buscando reflejar cómo se hacía en el siglo XVIII, cuando estaba en auge. Claro que el director, Ismael Da Fonseca, no se privó de introducir algunos toques de actualidad, aunque son pocos y sólo buscan inquietar de alguna manera al espectador.
El texto elegido es nada menos que Arlecchino, servidor de dos patrones, de Carlo Goldoni, una obra cumbre de la literatura italiana, y a la vez uno de los grandes ejemplos de la commedia dell arte, movimiento de teatro popular que determinó en occidente el comienzo del oficio de comediante, con una fuerte cuota de improvisación.
Acorde a la tradición, la puesta no cuenta con escenografía sino con telones, que son operados por los propios intérpretes. El toque de color va por cuenta del vestuario, que salvo un personaje estratégico, es todo recreación de época, aspecto que se puede disfrutar sin problemas dado el carácter bifrontal del escenario.
La trama, muy precisa, está conducida en base a embrollos y equívocos, a cartas cambiadas, bolsos, baúles, libros y retratos confundidos, a disfraces y personajes ficticios, y muertes simuladas, conformando una pequeña obra maestra. El montaje se enriquece con el uso de máscaras, juegos de improvisación y movilidad corporal, procurando desatar la imaginación y el placer de los espectadores. Esa tarea asumen Pelusa Vidal, Pilar Cartagena, Ismael Da Fonseca, Daniel Bérgolo, Dardo Delgado, Nubel Espino, Charly Álvarez, Leticia Scottini, Pablo Isasmendi y Jorge Lepra, con vestuario de Carlos Pirelli, decorados de Osvaldo Reyno, luces de Eduardo Guerrero y trabajo corporal de Cristina Martínez.
"Pocos actores en esta época saben manejarse en este género tan difícil -dijo a El País Nubel Espino, uno de los artistas con más trayectoria del grupo-, pero por suerte pudimos formar un buen grupo. La commedia dell arte tiene muchas dificultades, porque hay muchos apartes y el actor tiene que hablarle al público pero sin que parezca que le está hablando a él. Creo que esto y el circo son los géneros que nunca había trabajado", bromea.
Dónde. Teatro Victoria
Cuándo. Viernes y sábados (21 hs) y domingos (19 hs)
Entradas. $ 150