La Paz | AP
Los habitantes de cuatro de los nueve departamentos de Bolivia -Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija-, que cubren más de la mitad del territorio nacional, cumplieron ayer un paro convocado por dirigentes cívicos y políticos para protestar contra lo que consideran pretensiones totalitarias del gobierno de Evo Morales.
La ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, aseguró que se trató de "un paro político``, "parcial``, "deslegitimado`` y de las "oligarquías``. Pero los organizadores señalaron que el acatamiento fue "rotundo``.
Ambas partes culparon a provocadores del otro bando por varios enfrentamientos de distinta importancia.
En la ciudad oriental de Santa Cruz, la capital productiva del país, la policía tuvo que utilizar gases lacrimógenos para dispersar a grupos de activistas. También en Tarija se registraron grescas entre oficialistas y opositores, con el saldo de algunos heridos de menor consideración, entre ellos algunos camarógrafos.
La medida de 24 horas está planteada contra presuntos intentos del gobierno de controlar ilegalmente la Asamblea Constituyente para aprobar su propio proyecto de constitución.
En tanto, el director del canal estatal TVB, Gastón Núñez, denunció que "irresponsables`` habrían lanzado "dos bombas molotov`` contra su sede en Santa Cruz. Indicó que se registró la rotura de una puerta de vidrio.
El presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Germán Antelo, dijo en rueda de prensa que la protesta fue contundente.
PRESION. Fue la mayor medida de presión que le toca afrontar a Morales en sus casi ocho meses de gestión. Después de una etapa inicial de relativa tranquilidad, en las últimas semanas la vida nacional se ha visto sacudida por paros sectoriales, marchas de protesta, huelgas sindicales y tomas de instalaciones petroleras.
El oficialismo logró también que la Asamblea se erigiera con plenos poderes, incluso sobre el Legislativo. El partido opositor Podemos, que acompaña al paro, ha denunciado que el siguiente paso sería cerrar el Congreso y que el órgano, tras recibir la renuncia de Morales, lo ratifique para un periodo indefinido de gobierno. El Ejecutivo ha rechazado esas acusaciones.