MONZA
La Fórmula Uno podría escribir este domingo en Italia una de las páginas más ricas de la historia del automovilismo Mundial.
La categoría reina de los motores puede ser testigo en Monza de un anuncio histórico, ya que uno de los mejores pilotos de todos los tiempos, el alemán Michael Schumacher, podría confirmar su retiro de la competición.
Hace ya varias semanas que el quíntuple campeón del mundo viene "insinuando" que este año se baja de su monoplaza Ferrari para nunca más volver a competir en la Fórmula Uno.
Si bien hasta el momento, y pese a la insistencia de los periodistas, Schumacher se negó a adelantar las razones de su posible retiro, una de las causas sería la falta de una escudería que le garantice seguir peleando por el título de mejor.
De todas formas en las últimas horas surgió una información que detalla posibles inconvenientes de salud en caso de que el alemán continúe corriendo en la estresante y competitiva categoría de la Fórmula Uno.
Corazon. Todos los especialistas que tratan a Michael Schumacher coinciden en señalar la excepcional forma física del piloto alemán. Se sigue bajando del coche después de cada carrera con la misma agilidad que hace quince años y su resistencia física en carrera no ha sufrido ni un solo bache.
Sin embargo, el tope de su nivel aeróbico (120 pulsaciones) y anaeróbico (desde las 140) es sobrepasado con demasiada frecuencia en los últimos grandes premios por parte del piloto, que el próximo mes de enero cumplirá 38 años.
La pérdida de oxigenación por el esfuerzo, o por las descargas de adrenalina en momentos puntuales, produce un exceso de ácido láctico que puede agotar los músculos del piloto y producir situaciones de riesgo concretas más en un veterano que en un jovencito, ya que el umbral de esfuerzo de su corazón es menor.
Los médicos saben que su resistencia está al límite y las recomendaciones que los facultativos de Ferrari le han transmitido al alemán, con los análisis y las estadísticas en la mano, son de precaución.
Otro dato importante se refiere a la resistencia cardíaca en pulsaciones máximas. Según la mayoría de los especialistas en medicina deportiva, el tope máximo se calcula restando la edad del piloto a la cifra de 220 pulsaciones por minuto. Esto fijaría el límite 38 puntos por debajo, es decir 182 pulsaciones. Y el alemán mostró registros, en la salida de la carrera, por encima de las 190 pulsaciones por minuto.
Los médicos le han dicho que está por encima de los límites físicos propios de su edad y, lo que es más preocupante, "en demasiadas ocasiones" los especialistas coinciden en que el riesgo sería mayor en 2007.
De todas formas, sea por falta de equipo o por salud, la incógnita sobre el retiro de Schumacher será develada mañana en Monza.
Si se confirma el retiro, la Fórmula Uno y el automovilismo en general perderá a uno de los mejores de todos los tiempos.
La cifra
52
Son las muertes que se cobró el circuito de Monza, uno de los más trágicos del deporte motor. Del total de personas que perdieron allí la vida, 14 eran pilotos y 38 espectadores
Los Ferrari fueron más veloces que Alonso
El alemán Sebastian Vettel, piloto de pruebas de BMW-Sauber, dominó las dos primeras sesiones de entrenamientos libres del Gran Premio de Italia, decimoquinta prueba del Mundial de Fórmula Uno,
Los Ferrari de Michael Schumacher y Felipe Massa fueron segundo y tercero y dejaron claro que son los grandes favoritos en Monza. El alemán se permitió el lujo de sacarle un segundo y medio a Alonso, que sólo marcó tiempo en la segunda tanda y quedó octavo.
Después de haberse entrenado a fondo la semana pasada en este circuito, ni Ferrari ni Renault quisieron mostrar su cartas y rodaron menos de lo habitual para no castigar sus propulsores.
El segundo y medio que refleja la lista de tiempos entre Schumacher y Alonso se reducirá sensiblemente, porque los motores utilizarán toda su potencia en la clasificación, y mientras el alemán utiliza el motor de Turquía, el español llevará uno nuevo.