Pacientes a Cuba por iniciativa privada

DURAZNO | V. RODRIGUEZ

Los oftalmólogos cubanos desembarcaron ayer en la ciudad de Durazno por una iniciativa privada y, dejando de lado las críticas y la denuncia por "ejercicio ilegal" de la Medicina que impulsan las Sociedades Anestésico Quirúrgicas (SAQ), atendieron a más de 500 pacientes. A unos 60 ya les confirmaron que están en condiciones de viajar a Cuba. Los técnicos fueron invitados por Raquel Santacruz, esposa de un otorrinolaringólogo local, y no por gestiones del Estado.

La polémica nacional también salpicó la visita de los profesionales de la isla que colaboran con el Ministerio de Desarrollo Social, en el marco de la llamada Operación Milagro. La señora y los pacientes criticaron que el tema haya tomado "ribetes políticos" y catalogaron la atención como "espectacular".

El edificio del Centro Barrial Cobusu se vio desbordado con pacientes de todos los centros poblados del departamento, que fueron atendidos por tres oftalmólogos cubanos y dos médicos uruguayos.

La actividad se cumplió desde las nueve de la mañana, alcanzando la consulta a 525 pacientes. Personal de enfermería del centro barrial colaboró con los profesionales. Por la mañana fueron atendidas 325 personas, pero como las instalaciones del edificio estaban repletas, eso llevó a entregar 200 números más para la tarde. Otros 200 terminaron sin poder ser atendidos.

La mayoría de las personas se enteró de la llegada de los facultativos por los medios locales y por familiares. Cuando arribaron los tres profesionales cubanos, denunciados por las SAQ, fueron recibidos bajo aplausos. "Propiciar la actividad fue un acto personal, no planificado con nadie ni auspiciado por nadie. Me llevó tres meses organizarlo. El teléfono de mi casa sufrió las consecuencias", dijo Santacruz.

Con respecto al debate local, la señora señaló que maneja el tema "desde el corazón" ya que no hay "lucro personal" ni "patrocinantes". Solamente, aclaró que "se trata de hacer una obra de bien para la gente que lo necesita y despojarnos un poco del egoísmo. No me interesan los problemas políticos que surgieron a causa de esto, no me interesa para nada lo que pueda molestar o no molestar a las personas que tenían que haber llevado a cabo esto y no lo hicieron", sentenció.

"No estoy en contra de mis orientales, ni de mi país, pero estoy encantada con toda la atención", dijo María Corina Iriarte, de 73 años. Uno de sus nietos, de 30 años, un militar oriundo de Montevideo, fue operado en Cuba y fue quien le recomendó la atención de los médicos cubanos. "Usted sabe el gasto de la gente humilde de tener que viajar a Montevideo. Esto era algo necesario y no importa quién haya propiciado su llegada", dijo Miguel, otro paciente.

APOYO. Asimismo, Santiago Elverdín y Virginia Longo, médicos generales del MSP, que trabajan junto a los oftalmólogos cubanos, relativizaron la posición asumida por las SAQ sobre el tema y señalaron que el programa (Operación Milagro) es apoyado por la mayoría de sus colegas. "Los médicos uruguayos han apoyado este programa. Han acompañado a los pacientes de sus departamentos a Cuba y nos muestran un respaldo que para nosotros ha sido muy importante", dijeron.

"Los resultados están a la vista: se han operado mil pacientes a una velocidad que sabemos que aquí no se hubiera podido hacer por la experiencia que en la materia tiene Cuba", agregaron.

Longo alertó que la atención que se brinda mediante este convenio bilateral es para pacientes que tienen exclusivamente diagnóstico de cataratas, pterigión y ptosis parpedral, expedido por oftalmólogos de Uruguay.

Ambos médicos explicaron que su tarea es controlar que se cumpla el convenio marco en Cuba, así como sus colegas en la isla lo hacen en Uruguay. "Nosotros lo cumplimos allá en 15 viajes realizados. Lo que está tratando el MSP de hacer es que esas personas se operen en Uruguay. Pero en principio lo que hacemos es tratar de evacuar una lista de pacientes, que esperan desde hace mucho tiempo".

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