SAN PABLO | AFP
La organización criminal Primer Comando de la Capital (PCC), que actúa desde las cárceles paulistas con ramificaciones en varios estados brasileños, se habría extendido por Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, afirmó el gobernador de San Pablo, Claudio Lembo. En Uruguay, en cambio, desconocen ese extremo.
"La existencia de esa organización no es un fenómeno local de San Pablo, ni siquiera nacional, es internacional", dijo a la prensa el gobernador, quien reveló además que pidió colaboración a los servicios de inteligencia argentinos para contener la expansión de la organización mafiosa.
Al PCC se le atribuye la responsabilidad de la ola de terror desatada desde mayo en Sao Paulo, con centenas de atentados contra objetivos civiles y policiales y un saldo de más de 180 muertos, con el propósito de lograr mejores condiciones de reclusión y de operación desde los presidios.
A raíz de estas declaraciones, en Uruguay, el director general del Ministerio del Interior, Jorge Jouroff, dijo a El País que a nivel de inteligencia "no ha habido ningún contacto con Brasil a nivel oficial ni extraoficial".
El jerarca ministerial opinó que la operativa del PCC no representa siquiera un fenómeno brasileño "sino que se limita al estado de San Pablo, con sus problemas carcelarios y su índice de marginalidad", en oposición a lo sostenido por el gobernador Lembo.
contactos. Lembo señaló que tras reunirse con el ministro brasileño de Justicia, Marcio Thomaz Bastos, acordaron contactarse con todos los países del Cono Sur.
Según el gobernador, debido a los gobiernos militares en la región durante la segunda mitad del siglo pasado se dejó de trabajar coordinadamente en servicios de inteligencia policial. "Estoy convencido que eso contribuyó al avance del crimen organizado en América Latina, especialmente en Brasil".