El G20, defensor de los intereses de países emergentes frente a Estados Unidos y Europa -que integra Uruguay-, intentará rescatar las negociaciones por la liberación del comercio mundial, en una reunión de alto nivel convocada para el próximo fin de semana en Rio de Janeiro.
El objetivo es buscar la reanudación de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC), actualmente suspendida, y por ello fueron invitados no sólo los miembros del G20, sino el resto de países en desarrollo interesados.
La reunión cobró interés con la esperada participación, el domingo 10, de la representante estadounidense de Comercio, Susan Schwab, del comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, y del ministro de Agricultura de Japón, Shoichi Nakagawa.
Los países en desarrollo -según el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim- pretenden lanzar en Rio de Janeiro dos mensajes: que una solución en esa negociación "es indispensable" para las naciones emergentes que dependen altamente del acceso a los mercados ricos, y que el G-20 está unido. Amorim no descarta que esa reunión pueda dar impulso a las suspendidas negociaciones de la OMC.
"La ronda (de Doha) no está muerta, está viva", afirmó el canciller. Y aventuró: "quién sabe si (en Rio de Janeiro) contribuimos (a desbloquear las negociaciones. El encuentro) es una posibilidad de diálogo muy importante". Los países emergentes son los grandes perdedores con la suspensión por falta de acuerdo en julio de las negociaciones de la Ronda de Doha. AFP