París - La sonda lunar europea Smart-1 se estrelló hoyen la Luna, como estaba previsto, terminando en medio de un derroche de "fuegos artificiales" una misión tecnológica y científica exitosa que permitirá comprender mejor el satélite natural de la Tierra y preparar futuras misiones.
La caída de Smart-1 pudo ser seguida en directo por el telescopio Canadá-Francia de Hawai y "produjo un flash más intenso de lo que estaba previsto", precisó por teléfono desde Darmstadt (Alemania) el responsable científico del proyecto en la Agencia Espacial Europea (ESA), Bernard Foing.
Smart-1 chocó contra la Luna a las 07:42 hora local (02:42 hora uruguaya) de hoy, poniendo fin así a 16 meses de una exitosa misión científica que permitió observar los polos del satélite natural de la Tierra, anunció la Agencia Espacial Europea.
El artefacto, un cubo cuyos lados medían un metro y pesaba 290 kilos, se estrelló en la Luna a una velocidad de 2km/s (7.200 km/h), concretamente en el llamado "Lago de la Excelencia", una zona situada en la región meridional lunar visible.
Según las previsiones de Bernard Foing, el impacto ha debido provocar "un pequeño cráter de 3 a 10 m de diámetro" y una profundidad de un metro, y tal vez varios cráteres si el aparato rebotó.
El satélite "pudo rebotar en la superficie creando una suerte de fuegos artificiales, más luminosos de lo que esperábamos si se hubiese clavado directamente en el suelo lunar".
La sonda fue lanzada el 28 de septiembre de 2003 del centro espacial de Kuru (en Guyana) con un cohete Ariane-5 y entró en órbita lunar en noviembre de 2004. Colocada en órbita elíptica polar (a una distancia variable entre 300 y 3.000 km), empezó sus observaciones científicas en marzo de 2005.
Gracias a la Smart-1, los científicos "detectaron por primera vez calcio y magnesio" en la Luna, "midieron las diferencias de composición en el nivel de los picos centrales de los cráteres, llanuras volcánicas y gigantescas cuencas de impacto" y "realizaron mapas del conjunto de la superficie lunar, incluida su cara oculta", precisó la ESA.
Asimismo, permitió ensayar con éxito algunas tecnologías que podrán ser utilizadas por otras misiones espaciales europeas a Mercurio -con la sonda Bepi-Colombo (en 2013)- o a bordo de la futura misión india Chandrayaan a la Luna.
"Smart-1 era la vanguardia, casi todo lo que se encontraba a bordo era innovador, era una misión para probar la tecnología, la ciencia venía por añadidura", declaró el responsable de las operaciones, Octavio Camino Ramos.
Su motor iónico le permitió recorrer 100 millones de kilómetros consumiendo únicamente 80 kilos (50 litros) de combustible.
Además, uno de los experimentos embarcados en la sonda, OBAN, "sirvió para probar un nuevo sistema de navegación que permitirá a futuros vehículos espaciales navegar de manera autónoma, sin intervención de los controladores en tierra", según la ESA.
La sonda envió igualmente más de 20.000 fotos de la superficie lunar de una nitidez jamás alcanzada hasta ahora, permitiendo ver detalles de 40 metros de largo gracias a sus cámaras.
El éxito de la misión Smart-1 significa "Europa hacia la Luna", declaró Foing con satisfacción.
"Hemos demostrado que con nuestros ingenieros, con nuestros científicos, podemos construir en Europa una misión innovadora para hacer avanzar la tecnología, hacer descubrimientos científicos e inspirar al público hasta esos fuegos artificiales finales", concluyó el científico.
AFP