CRITICA/MATIAS CASTRO
El Noctámbulo está muy lejos del cine uruguayo que habitualmente llega a las pantallas. Dista mucho de las películas más vistas y de las más prestigiosas. La historia cuenta el nacimiento de un vengador nocturno, Noctámbulo, y su lucha contra el empresario mafioso que mató a su novia y lo dio por muerto.
Los referentes que se podrían citar para esto son muchos, aunque probablemente el más parecido sea el de Darkman, aquella de Sam Raimi con Liam Neeson. Y acá no vale la pena establecer comparaciones en cuanto a valores de producción, ya que los resultados son obvios cuando se le pone al lado el despliegue de una película de Hollywood. Sin embargo sí hay cosas que se pueden comparar, porque su director al presentarse ha citado a Raimi y a otros directores como Guillermo del Toro. A diferencia de Raimi, Díaz se juega a una apuesta de cámara y edición más tranquila o estática, y a diferencia de Del Toro, Díaz no apela ni a los monstruos ni a los fluidos. Probablemente los cita porque sus películas fueron lo que lo impulsó a filmar esta.
Es notorio que detrás de El Noctámbulo (aunque el público pueda alegar que lo que importa es lo que está delante) hay un gran esfuerzo de producción. Es obvio que este no es el tipo de película que suele ganar premios en festivales ni obtener recursos de fondos institucionales pero tampoco es el tipo de película ante la que un espectador uruguayo se iría indiferente.
Por su temática no es precisamente una propuesta para todo el mundo, aunque apuesta a ser "cine de entretenimiento", y guste o no al espectador, seguramente quede la marca de un realizador que se arriesgó para hacer algo bastante inusual para el cine uruguayo. Algo así sucedió con El viñedo, salvando las distancias temáticas, en la década pasada. Hay una explosión, hay un vengador nocturno con máscara y todo, hay héroes y villanos; cosas que hasta ahora no han aparecido en las películas uruguayas que tienen estrenos "normales" dentro del circuito comercial.
Más allá de que se le puedan objetar ciertos aspectos en cuanto a lo narrativo o a lo actoral, lo que es notorio es el cuidado que se puso en el diseño de producción. Cada pieza de las escenografías, los decorados y la utilería parece estar cuidadosamente planeada y estudiada con anterioridad, y por su inclinación (predomina lo oriental en varias secuencias) contribuye a enriquecer el universo ficticio de la película. Esa funcionalidad del diseño de producción lleva por ejemplo, en la secuencia del estacionamiento, a un guiño a Matrix Recargado. Los efectos especiales no son lo más avanzado, pero tampoco son bochornosos y el director (que hubiera rendido más de no tener que acumular también los roles de protagonista, productor y guionista) tiene el buen tino para reservarlos solo para un par de ocasiones. Con todo hay algunos detalles frescos. El "antihéroe" tiene una sola pelea cuerpo a cuerpo (ingeniosamente fotografiada para salvar la posible poca credibilidad de los golpes) y nunca es mostrado como un superhéroe.
El noctambulo
Director. Gabriel Díaz
Guión. Gabriel Díaz
Productor. Gabriel Díaz
Música. Facundo Fernández Luna
Elenco. Gabriel Díaz, Sergio Pereira, Gabriela Ers
Uruguay. 2006