No están al 100%. Les faltan pequeños detalles para llegar en la mejor forma al arranque del Apertura, pero Marcelo Tejera y Ruben Capria ya se perfilan como los encargados del fútbol "grande" de Uruguay.
MAGO. Que tiene una pegada increíble es un hecho conocido. Tampoco extraña su facilidad para jugar a un toque (sin importar cómo se la den) o la capacidad para poner buenos pases en profundidad a sus delanteros, más allá de que le falte, por un tema de pretemporada, afinar un poquito la distancia.
Lo que sí sorprende es su buen estado físico (las estrellas extranjeras que vienen a Uruguay están en el final de su carrera y no siempre destacan por eso) y el hecho de que no siempre la pelota pase por sus pies.
No necesitó, durante la práctica de ayer, manejar el balón constantemente y se volcó a los costados cuando se dio cuenta que de esa manera generaba espacios para sus compañeros. Desde ahí manejó las contras de su equipo y mostró una cuota importante de velocidad.
Sin embargo, lo mejor de su equipo vino desde la pegada y desde allí generó las cuatro jugadas más importantes de la primera hora: tiró dos córners (uno de ellos fue gol y el otro terminó en un cabezazo de Delorte que tapó González) y remató dos veces al arco (una tapó González y la otra reventó el travesaño).
TEJERA. Tomó parte de la mayoría del encuentro y se mostró mejor de lo que se suponía para la larga inactividad que llevaba. Sus dos primeras participaciones fueron erráticas, ya que falló los pases que intentó, pero luego tuvo una destacada participación.
Si bien no metió ningún pase gol porque la mayor parte del partido lo jugó lejos del arco, sí tuvo gran movilidad y disposición para pesar en el armado del juego. Se mostró constantemente como opción de pase y cuando tomó contacto con el balón hizo interesantes cambios de frente, demostrando su reconocida visión de cancha para encontrar al compañero mejor ubicado para sorprender. Se convirtió así en el lanzador del equipo, sobre todo porque Javier Delgado falló prácticamente todas las habilitaciones profundas que envió.
En el minuto 11 tuvo una posibilidad de anotar al recuperar en las cercanías del arco una pelota mal jugada por Maga a Abascal y de primera lanzar un tanteo, similar al del gol que le anotó a su ahora compañero, Jorge Bava, en el clásico del año pasado. Esta vez el balón se perdió apenas por arriba del travesaño.
Fue su único tiro al arco del encuentro, pese a que en varias ocasiones apareció como un delantero.
Su mayor virtud fue la rapidez mental para transformar pelotas "sucias" en habilitaciones que iniciaron ofensivas. Lo hizo durante 45 minutos, porque una vez que se cansó empezó a marrar pases y fue sustituido.
Aspirantes a la "10" de los grandes
Desde los tiempos de Pelé, pasando por los de Platini y luego Maradona, la camiseta 10 carga con un peso diferente. Más aún en los grandes de Uruguay, donde la sombra de Bengoechea (Peñarol) y Sosa (Nacional), convierten ese pedazo de tela en una piedra de varias toneladas.
En Peñarol la disputa será entre el "Beto" Acosta (dueño de ese número la temporada pasada) y el "Mago" Capria. Gregorio Pérez está lejos de dar un equipo titular y tal vez allí se defina el nuevo "10" aurinegro. Por ahora Capria lleva una pequeña ventaja, pero el "Beto" no lo hizo mal en el último año cuando le tocó llevar ese peso.
En Nacional parece mucho más fácil que Tejera vista la "10". De hecho, ayer la lució frente a Tacuarembó y demostró que no le quedó grande. En su caso no tiene competidor por el número que identifica al talento, pues quien la lució hasta el final del Uruguayo fue Juan Albín, quien ya no se encuentra en la institución, sino que está defendiendo al Getafe de España.