PAYSANDU | S. KANOVICH
Una mujer simuló un robo para evitar que su esposo notara que había gastado $ 3.000 en el casino.
El hombre notó que faltaba el dinero y había hecho la denuncia, sin saber que era su esposa quien había tomado los billetes.
La mujer quedó en libertad después que el dueño de casa (y del dinero) declinó confirmar la denuncia.
Según consigna El Telégrafo en su edición de ayer, a las 6.30 horas del viernes la policía fue alertada de un hurto cometido en una vivienda situada en la zona de Zorrilla de San Martín y Purificación.
Al llegar, los funcionarios fueron recibidos por el dueño de casa, quien relató que se levantó temprano para ir a trabajar y observó un gran desorden en toda su casa.
La ropa del ropero estaba tirada en el piso y faltaban $ 3.000 de una cajón de la mesa de luz.
Su esposa dijo que no había notado nada, ni escuchó ruidos, y afirmó que se despertó al ser alertada por su esposo de lo sucedido.
La policía sanducera pudo confirmar que ninguna abertura de la casa había sido forzada, lo que despertó sospechas sobre la veracidad de la versión de que extraños hubieran ingresado a la finca.
Los funcionarios del Departamento de Hurtos y Rapiñas de la Seccional Primera continuaron con las averiguaciones.
Así pudieron saber que la dueña de casa era habitué del local de Casinos.
Aunque negó reiteradamente ser la responsable del dinero faltante, la mujer finalmente admitió haber gastado los $3.000 en el casino.