Piden urgente cese el fuego por la inminente crisis humanitaria

| La ONU, Benedicto XVI, la Unión Europea suman sus pedidos de frenar los combates pero no encuentran eco

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AP

BEIRUT | AFP, ANSA, EL PAIS DE MADRID

Ante la incapacidad de ambos bandos de frenar la escalada de violencia, las Naciones Unidas y la Unión Europeo exigieron un cese el fuego en Líbano como la única manera de evitar la catástrofe humanitaria cada vez más cercana.

El bombardeo israelí sobre el país árabe ha causado ya más de 300 muertos, mientras que los ataques de Hezbollah han matado a una treintena de israelíes.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, pidió ayer al Consejo de Seguridad que resuelva sus diferencias e insistió en la urgencia de que se ponga fin a las hostilidades para que la ayuda pueda llegar a los desesperados libaneses.

"Se necesita de manera urgente un inmediato cese de las hostilidades", afirmó Annan, quien criticó a Israel y Hezbollah por sus acciones y subrayó que la prioridad es "evitar ulteriores pérdidas de vidas inocentes y más sufrimiento".

Luego, continuó, se debe "permitir acceso humanitario completo para todos aquellos que lo necesiten" y, finalmente, "darle una chance a la diplomacia para trabajar en un paquete de medidas prácticas que puedan proveer una solución duradera a la actual crisis".

Annan estimó, en base a los reportes de la Cruz Roja y de otras organizaciones humanitarias, que los ataques israelíes a territorio libanés afectan "a un total combinado de 500.000 personas", incluyendo a los desplazados por la violencia y aquellos que aún permanecen en las zonas bajo fuego.

Además, indicó, 140.000 personas cruzaron la frontera con Siria, buscando escapar de la violencia.

"Los civiles muertos aumentan día a día, los daños causados a las infraestructuras son muy graves y el número de desplazados internos ha alcanzado proporciones alarmantes. Estamos ante una grave crisis humanitaria", dijo ayer el primer ministro finlandés, Matti Vanhanen.

El papa Benedicto XVI también pidió un alto el fuego.

Todos los pedidos fueron rechazados de inmediato por Israel y por Estados Unidos.

El jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Dan Halutz, en un mensaje a las tropas, afirmó hoy que las operaciones militares en Líbano están destinadas a durar mucho tiempo.

Halutz dijo que "el estado de Israel está en el medio de una batalla contra las organizaciones terroristas islámicas radicales, que niegan a Israel el derecho a la existencia y están apoyadas por Irán y por Siria, cuyo fin es minar la soberanía israelí".

"Si la crisis dura más de dos semanas, vamos a tener escasez de medicinas", comenta el doctor Ghazi Nasouli, que trabaja en el hospital Bir Hasan de Beirut, donde se ha instalado la célula de emergencia del Ministerio de Sanidad libanés. Nasouli calcula que el número de muertos superará la cifra oficial de poco más de 300.

"La Cruz Roja no puede llegar a todos los rincones y muchos cuerpos se están descomponiendo bajo los escombros", afirma.

En tanto, duros enfrentamientos por segundo día consecutivo se registraron entre militares israelíes y milicianos de Hezbollah, que causaron la muerte de seis soldados israelíes y cuatro combatientes libaneses en la frontera, en tanto el gobierno de Beirut dijo que su ejército reaccionará si el país es invadido.

Mientras, al menos cinco civiles perecieron en los ataques israelíes contra Líbano, que sumaron 80 en la jornada, y el movimiento chiita libanés lanzó 40 misiles en territorio israelí, sin causar víctimas.

Dos helicópteros israelíes, según una fuente militar de ese país, "chocaron" en la zona de frontera y al menos 10 soldados sufrieron heridas.

El ministro de Defensa libanés, Alias Murr, anunció por la noche que el ejército de su país, que perdió hasta ahora al menos a 23 hombres, entrará en combate si Israel invade su territorio.

"El ejército libanés resistirá, defenderá el país y demostrará que se trata de un ejército digno de respeto", dijo Murr.

Israel volvió a lanzar ataques durante la madrugada y mató a un hombre de 80 años en Aita al Jabal, en la zona central de la frontera.

Además, bombardeó puentes y rutas de la región de Nabatiye y de Sidón, informó la policía local.

La novena jornada de guerra se caracterizó por una disminución de las muertes de civiles en Líbano, favorecida por la evacuación de extranjeros, y también se redujeron los misiles lanzados por Hezbollah contra Israel.

EXODO. La salida de extranjeros desde Beirut rumbo al puerto de Larnaca, en la isla de Chipre, continuó un día más, y los marines de Estados Unidos volvieron a las playas de la capital libanesa para evacuar a sus compatriotas por primera vez desde que en 1983 un brutal atentado suicida de Hezbollah matara a 240 militares estadounidenses. En los últimos cinco días más de 11.000 refugiados llegaron a Chipre.

Ofensiva en Gaza aún sin resultados

Incursiones, bombardeos y panfletos pidiendo a los habitantes de Gaza que no guarden armas o den cobijo a activistas: el ejército israelí proseguía ayer su ofensiva en la franja, iniciada hace tres semanas para rescatar a un soldado secuestrado e interrumpir el lanzamiento de cohetes contra su territorio.

Durante la jornada, al menos tres jóvenes palestinos murieron en el campo de refugiados de Maghazi, en el centro de la franja de Gaza, donde los tanques israelíes tomaron posiciones el miércoles.

Al mismo tiempo, varios palestinos resultaron heridos en el fuego cruzado del ejército del Estado hebreo y grupos de activistas refugiados en las callejuelas del campo de refugiados.

Una niña de 10 años que había resultado herida el miércoles por un obús de tanque falleció en el hospital Al Aqsa de Maghazi

Hasta ahora 100 palestinos murieron en Gaza desde hace dos semanas, cuando el ejército israelí intensificó su ofensiva terrestre en la región.

El acoso israelí en la franja de Gaza cambia de intensidad y de métodos con el paso de los días, pero no cede pese a que paralelamente el Estado hebreo libra una violenta batalla contra el Hezbolá en Líbano.

La franja de Gaza, paupérrima y superpoblada, se encuentra en este momento aislada del mundo, sin electricidad y con problemas de distribución de agua a los que se suma el bloqueo de la ayuda humanitaria.

Sin embargo, por ahora no se tienen noticias del soldado capturado y los proyectiles Al Qassam siguen siendo lanzados desde el norte de la franja hacia Israel. Dos de estos artefactos cayeron en las últimas horas en Sderot, al sur de Israel, sin provocar víctimas. AFP

Una decisión que no es muy inteligente

Thomas L. Friedman | Analista | The New York Times

Los perfiles del líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, siempre lo describen como el participante árabe más "brillante" o "estratégico". Lo siento, pero yo difiero. Cuando el humo se disipe, Nasrallah será recordado como dirigente árabe más imprudente desde que Gamal Abdel Nassar de Egipto calculó mal su rumbo en la Guerra de los Seis Días. Sí, sí, ya sé. Soy un occidental demasiado racional. Yo no comprendo la mentalidad oriental y la victoria emocional que Nasrallah cosechará a partir de todo este dolor. No se trata de ganar o perder: se trata de matar judíos. Nasrallah ha provocado un retroceso de todo el incipiente movimiento por la democracia árabe. Ese movimiento, por cierto, estaba siendo usado por partidos islamistas -como Hezbollah y Hamas- para ascender pacíficamente al poder. Hezbollah, por vez primera, tenía a dos ministros en el Gabinete de Líbano. Hamas gobierna la Autoridad Palestina. Y en ambos casos, así como en Irak, estos partidos islamistas fueron autorizados a ocupar cargos dentro del gobierno y mantener afuera sus propias milicias. Lo que tanto Hamas como Nasrallah han hecho -al arrastrar a sus naciones a guerras innecesarias con Israel -es para demostrar que los islamistas no serán llamados a rendir cuentas en mayor medida mediante el poder político. Justamente lo opuesto: ellos no sólo no arreglarán los baches, sino que empezarán guerras, cada vez que así lo elijan, que darán origen incluso a baches más profundos.

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