Hora decisiva para Argentina y Uruguay

2006-07-12 00:00:00 270x170
AFP

La Haya - Tras un mes de reflexión y en medio de una polémica que no cesa, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya se pronuncia mañana sobre el recurso presentado por Argentina contra Uruguay para que suspenda la construcción de dos plantas de celulosa en el río fronterizo entre ambos países, objeto de una dura batalla bilateral en varios frentes.

La jueza británica Rosalyn Higgins, que preside la CIJ, leerá el fallo sobre la petición de medidas cautelares interpuesta por Argentina a las 10:00 locales (05:00 hora uruguaya) ante los representantes de las dos delegaciones, que se instalaron en La Haya hoy por la tarde.

Del lado argentino estarán presentes la consejera legal de la Cancillería, Susana Ruiz Cerutti, y el director del Instituto de Servicio Exterior, Horacio Basave, además de los juristas Alain Pellet y Marcelo Cohen, que participaron en las audiencias de alegatos los pasados 8 y 9 de junio.

Por Uruguay, en tanto, acudirán al Palacio de la Paz de La Haya sus embajadores en Francia, Héctor Gros Espiell, y en Estados Unidos, Carlos Gianelli, además del embajador en Holanda, Carlos Mora.

El eje del contencioso es la construcción de dos fábricas de celulosa por parte de las empresas finlandesa Botnia y española Ence en la localidad uruguaya de Fray Bentos, junto al Río Uruguay que sirve de frontera con Argentina, un proyecto que significa una inversión de 1.800 millones de dólares.

Mientras el gobierno uruguayo avala las obras, su homólogo argentino afirma que el impacto medioambiental de las papeleras no fue debidamente estudiado, y por ello denunció a Montevideo por el incumplimiento del Estatuto del Río Uruguay de 1975, en vigor entre ambos países.

Para que los jueces acepten una medida cautelar como la exigida por Argentina en los alegatos del pasado 8 y 9 de junio se debe demostrar que existe un daño irreversible e inminente, algo muy difícil de probar, en especial en el caso de dos papeleras que aún no han comenzado a funcionar.

De todos modos, la Corte de La Haya podría optar por una posición intermedia, por ejemplo con una suspensión temporal de la obras que permitiría relanzar las negociaciones bilaterales, o bien instando a ambos gobiernos a buscar una salida acordada al conflicto.

"En materia jurídica, cuando hay litigios, ninguna parte tiene en general el 100% de razón. La Corte, si vemos posiciones anteriores, siempre es favorable a negociaciones directas entre las partes", dijo en ese sentido el miércoles a la AFP el embajador uruguayo en La Haya, Carlos Mora.

"Es importante lo que diga la Corte, pero también es importante el día después, lo que van a hacer los países. Se inicia otra etapa que habrá que seguir con atención", agregó Mora.

Es que el fallo de la CIJ, que comenzará a definir la crisis de las papeleras, es aguardado con gran expectativa tanto en Buenos Aires como Montevideo, pero también en Gualeguaychú, la ciudad argentina ubicada frente a Fray Bentos y cuyos ciudadanos comenzaron a denunciar mediante cortes de ruta la amenaza medioambiental que a su entender representan las papeleras.

Si bien ambos gobiernos ya afirmaron que acatarán el fallo, Argentina no descarta, en caso de una sentencia contraria a su posición, reforzar su estrategia tendiente a cortar el financiamiento de las obras ante organismos internacionales como el Banco Mundial.

Según organizaciones argentinas de defensa de los derechos humanos y el medio ambiente, las dos papeleras extraerán durante 40 años 1.900 millones de metros cúbicos de agua dulce, "equivalente al consumo de la ciudad de París durante siete años", y contaminarán 1.500 millones de metros cúbicos de agua.

De su lado, Uruguay afirma que ha brindado información "abundante" sobre las fábricas y que la paralización de las obras será fatal para el desarrollo económico y humano del país.

AFP

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