A pocas horas de conocerse el pronunciamiento de La Haya sobre el pedido de medida cautelar interpuesto por Argentina, el propósito de rechazar de cualquier forma la instalación de las plantas de celulosa aparece más firme en la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú. Por lo pronto, el grupo ya resolvió la realización de una protesta en Córdoba cuando arribe el presidente Tabaré Vázquez, para participar en la cumbre regional. Los asambleístas no descartan que la organización Greenpeace vuelva a realizar una protesta propia, como la que efectuara en la Cumbre de Viena. Sin embargo, como es habitual, la organización ecologista ha mantenido en reserva sus planes.
"Queremos hacer llegar una declaración de las asambleas a los presidentes para que tengan presente nuestro reclamo y para que, desde el Mercosur, defiendan los recursos de cada país", dijo ayer, a La Nación, el veterano dirigente de la Asamblea, Juan Veronessi. Los activistas comenzaron a organizar una campaña para financiar el viaje de los militantes hasta Córdoba. "Queremos llevar una comitiva lo más amplia posible y ya hablamos con gente de Colón, Concepción del Uruguay, Paranacito y Ubajay. Calculamos contar con alrededor de 300 personas más los que se nos puedan sumar allá", explicó Veronessi al matutino.
La campaña financiera incluye una subasta que se organizará el próximo domingo en la ciudad. Los fondos recabados en el remate serán volcados a la contratación de ómnibus. También la Asamblea analiza la posibilidad de pedir apoyo financiero a la Gobernación de Entre Ríos y al gobierno nacional argentino.
En cuanto a la posibilidad de que Greenpeace reedite su llamativa protesta o idee una nueva, Veronessi no lo descartó. "Lo que ha hecho hasta ahora Greenpeace nos ha venido muy bien. No nos extrañaría que estuvieran preparando algo, aunque claro que lo guardan en secreto", señaló.
De todos modos, el pronunciamiento de La Haya marcará una inflexión en las acciones de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú. La posibilidad de que retornen los cortes si el fallo es favorable a Uruguay es una posibilidad cada vez más firme.
En este sentido, la abogada Ana María Angelini, integrante de la Asamblea, declaró recientemente que "Gualeguaychú va a seguir en pie, no se va a detener hasta que las pasteras se vayan de esta zona del Uruguay", aseguró la asambleísta. Más político en su respuesta, el asambleísta Veronessi prefirió apostar a las negociaciones directas entre los dos gobiernos. "Nosotros reclamamos ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por la violación de un tratado, pero la solución debe venir por la vía política" -argumentó- "recurrir a La Haya no elude la necesidad de que los políticos solucionen la cuestión".
Por lo pronto, Argentina pasó por un primer revés en el Tribunal de Controversias del Mercosur. El organismo de arbitraje, como se informara en la pasada edición, rechazó la impugnación formulada por el gobierno de Néstor Kirchner, basada en la nacionalidad del juez (español) que lo preside. Ahora el tribunal debe pronunciarse sobre el reclamo uruguayo basado en los daños ocasionados por el bloqueo.
Los obreros volvieron a sus puestos en obra de Botnia
Los trabajadores volvieron ayer a la obra de Botnia, paralizada en reclamo de mayor seguridad. El Ministerio de Trabajo, entre tanto, levantó la clausura de tres de las grúas sancionadas luego del accidente del 22 de junio que dejó a dos obreros heridos.
"Nosotros habíamos clausurado las grúas, el jueves pasado la empresa nos solicitó el levantamiento de la clausura. Solicitamos la documentación que hiciera posible eso, el viernes recibimos la documentación, y el sábado estuvimos en Botnia", explicó ayer el ministro Eduardo Bonomi. "Levantamos la clausura de tres de las grúas", agregó Bonomi, "la otra documentación no fue suficiente, pedimos ampliación". El sindicato también reclamaba la remoción del capataz que estaba a cargo de la grúa accidentada.
Aducían que él sabía que la máquina no estaba en condiciones. Luego de intensas negociaciones entre empresas y sindicato, se resolvió sacar al capataz de la obra.
Ahora los subcontratistas que operan las grúas deberán completar la documentación exigida por los inspectores de Trabajo.
Básicamente, se trata de los manuales del fabricante, que permitirán evaluar si las grúas fueron bien montadas y no cargan mayores pesos que los previstos de origen para la tarea.