GAZA - El ejército israelí mató ayer a nueve palestinos, cuatro de ellos adolescentes desarmados al norte de Gaza, donde la ofensiva militar va a continuar hasta poner fin a los disparos de cohetes y liberar a un soldado secuestrado por grupos armados el 25 de junio, según anunció Israel.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, afirmó que la operación militar no tiene una duración fijada y usará el tiempo y medios "que se requieran". En total, 50 palestinos y un soldado israelí, alcanzado por disparos de su propio ejército, han perdido la vida desde el pasado jueves, cuando el Estado hebreo intensificó su ofensiva contra Gaza con ataques aéreos e incursiones.
Grupos pacifistas y de izquierda israelíes se sumaron a las voces de la comunidad internacional que acusaron a Israel de usar medios desproporcionados para neutralizar a los grupos palestinos que lanzan cohetes caseros tipo Al Qassam.
Intercambio. Además, el jefe de gobierno garantizó que no liberará prisioneros a cambio del cabo Gilad Shalit, secuestrado el 25 de junio por varios grupos armados palestinos. "Ceder ante las exigencias de Hamas significaría que los moderados palestinos han perdido su lugar", explicó Olmert.
Sin embargo, el gobierno israelí no descarta poner en libertad a algunos presos palestinos, una vez recupere sano y salvo a este soldado. "Si nuestro soldado regresa, podríamos contemplar la posibilidad de una liberación de presos, tal y como ocurría antes de su secuestro", declaró el ministro israelí de Interior, Roni Bar On.
Los responsables israelíes han dado a entender que esta puesta en libertad de presos se llevaría a cabo gracias a un acuerdo con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y en ningún caso con los dirigentes del movimiento islámico Hamas, que controla el gobierno palestino.
Desde Damasco, el líder máximo de Hamas en el exilio, Jaled Mechaal, respondió que "esta crisis no se solucionará sin un intercambio de prisioneros". AFP