ROMA | AFP Y ANSA
Decenas de miles de aficionados italianos se reunieron este lunes por la tarde en el Circo Massimo, en el corazón de la Roma antigua, para celebrar a los campeones del mundo.
Pero el programa previsto tomó mucho retraso, ya que los "tifosi", en su alegría, bloquearon en numerosas ocasiones el autocar que transportaba a la "squa dra azzurra" en el trayecto entre el aeropuerto militar de "Pratica Di mare" y el centro de la ciudad.
El autocar se acercó, escoltado por cientos de "tifosi" en moto, banderas al viento, pero al llegar delante del Coliseo giró para, a continuación, ganar el "Palazzo Chigi", sede del Gobierno, en el centro de la capital.
Los jugadores y su entrenador Marcello Lippi fueron recibidos por el jefe del gobierno Romano Prodi ante una muchedumbre reunida en el lugar.
EN SUS MANOS. El capitán de la "squadra azzura", Fabio Cannavaro, portador del trofeo, se lo confió un momento y Romano Prodi pudo así esgrimirlo, un gesto que su antecesor Silvio Berlusconi, propietario de un equipo de fútbol, el AC Milán, soñó poder hacer.
"Con todos los italianos os digo gracias", declaró Romano Prodi en su alocución. "Todos los italianos os aman (...) Nos habéis dado la alegría de ganar gracias a un juego de equipo y habéis mostrado a las jovenes generaciones que los resultados se obtienen con esfuerzo, sudor y compromiso, hasta el final, hasta el penal", añadió.
UNIDAD. "Habéis dado al Calcio, que pasa por esta grave crisis, la dignidad que merece", continuó. "Habéis dado a un país que a menudo tiene demasiada tendencia a dividirse un motivo de unidad", concluyó.
El calor es tremendo en Roma y los equipos de la protección civil italiana organizaron distribuciones de agua.
La selección "azzurra" dio una vuelta por la capital italiana en un autobús descubierto después de la recepción oficial, antes de dirigirse al Circo Massimo para participar de una fiesta popular en presencia del alcalde de la capital, Walter Veltroni, y de varias celebridades, lo que significó una larga noche de alegría.
Los jugadores llegaron extenuados pero siguieron la caravana y los festejos junto a los miles de "tifosi" que desbordaron las calles de Roma.
EL FUTURO. Una de las dudas es el futuro del entrenador Marcello Lippi al frente de la selección italiana. El técnico dijo a los medios que "primero hablo con quien debo y después veré lo que hago", afirmó.
Marcello Lippi, quien después de coronar a Italia echó dudas sobre su continuidad al frente del equipo, lo que abrió especulaciones sobre el eventual desembarco de Cesare Prandelli.
"Debemos volar bajo, en vez de creernos en el séptimo cielo", advirtió Lippi, rodeado de euforia y agasajos, tras ganar el domingo la final del Mundial en definición por penales.
El entrenador aclaró que no está cansado del fútbol y que seguirá trabajando como entrenador, "pero en el seleccionado italiano o en algún equipo", advirtió.
MI HIJO. El padre del volante Andrea Pirlo celebró la victoria "azzurra" en la final del Mundial, pero protestó por el debut tardío de su hijo en la selección italiana. "Lamento que un jugador tan bueno como mi hijo haya jugado el Mundial a los 27 años y no antes. En otro país eso no hubiera sucedido", se quejó Luigi Pirlo desde su hogar, en Brescia.
Por otra parte, el padre del jugador del Milan señaló que estaba seguro que su hijo -el primer ejecutante italiano- no iba a desperdiciar el penal durante la definición.
MI NOVIA. Por otro lado, uno de los jugadores que más saludos recibió fue el arquero Gianluiggi Buffon, para muchos, el gran héroe de la coronación. "Quisiera dedicarle esta Copa del Mundo también a aquellos que no creían en nosotros y nos tildaron de soberbios", indicó.
"Quisiera que durante un mes no se hable de otra cosa que del título y que en ese lapso la gente sea feliz", agregó Buffon, en alusión al escándalo que sacude al calcio y amenaza con mandar al descenso a Juventus, club en el que juega el arquero "azzurro" .
"Esta victoria se la dedico a mis padres, que últimamente no pasaron buenos momento, incluso por algunos errores míos. También se lo dedicó a mi novia, que demostró que puedo confiar en ella", señaló Buffon en medio de un tumulto de periodistas.
La selección "azzurra" paseó por Roma con la Copa en alto. Su gente, feliz.
Un mal negocio fue no creer en la "azurra"
El triunfo de la selección italiana en la final de la Copa del Mundo no ha resultado un buen negocio para una conocida cadena de electrodomésticos del país.
Antes del inicio del Mundial, dicha cadena lanzó la oferta de devolver el dinero al que le comprase una televisión del tipo LCD si Italia ganaba el título.
Se trata de la empresa Media World, con implantación en numerosos países, entre ellos España, con el nombre de Media Markt, y que puso en práctica antes del mundial una amplia campaña publicitaria en prensa y televisión, con la intención de promocionar la venta en sus negocios de televisores de LCD. La idea tuvo una gran repercusión y fue altamente exitosa. Las ventas superaron las expectativas.
La campaña prometía el reintegro del importe de los televisores ofertados y comprados en los días previos al inicio de Alemania 2006, en el caso de que la selección italiana se alzase con la Copa del Mundo.
Un triunfo, sin duda inesperado en la propia Italia, pero que ha acontecido y que ahora obligará a la citada cadena a la devolución a quien lo solicite de la compra del televisor.
"Gallos franceses"
ATAUD. Un coche fúnebre que transportaba un ataúd cubierto con la bandera francesa atravesó el "Circo Massimo" de Roma, lugar al cual llegaron los jugadores del equipo nacional de Italia ganadores de la Copa del Mundo. Los aficionados italiano vivieron una segunda gran noche de fiesta, lanzando burlas contra el equipo de Francia y su capitán, Zinedine Zidane.
NECROLOGICA Una nota necrológica fue distribuida ampliamente y esgrimida por los "tifosi" delante de las cámaras. "Después de 90 minutos de una larga agonía se terminó la inútil existencia de los pequeños gallos franceses", proclamaba la nota.
MAS GRANDES. La selección italiana con un promedio de 1,80 metros de estatura y 80 kilogramos de peso, es uno de los representativos más altos de la historia de ese país y sigue una tendencia similar en otros deportes.
NO CASUAL. Entre los 23 flamantes campeones del mundo, cuatro superan la altura de 1.90, incluido el delantero Luca Toni, en tanto que otros 13 pasan el nivel de 1.80, y según los médicos deportivos más importantes de Italia esto no es casual.
AZZURRI. En el fútbol sucedió lo mismo que en otros deportes. Si bien los jugadores pequeños continúan teniendo su espacio en el fútbol -en el Mundial quedó reflejado en los hábiles jugadores argentinos- en Italia prefieren defensores y atacantes centrales más altos y a ello seguirán apostando desde las divisiones formativas.