Los operadores del sistema judicial preparan la aplicación en Maldonado del programa de protección de testigos y denunciantes de hechos delictivos ante varios casos de amenazas que se registraron en el departamento en los últimos meses. En el último episodio, varios testigos y víctimas de una banda de menores apodados "Los Conejos" no fueron al juzgado.
A las puertas del local estaban los familiares de los menores. Esperaban a los testigos para "conocerlos" y se temieron represalias.
Por su parte el jefe del Departamento de Operaciones Especiales (DOE), Roberto de los Santos, dijo a El País que la protección de testigos en Uruguay es mucho más común que lo que la gente se imagina.
"Justamente porque en la protección es esencial el anonimato del testigo y aún la omisión de dar a conocer que hay algún testigo o denunciante", expresó De los Santos, a cargo de un departamento que, entre otras cosas, se especializa en esta actividad.
"En algunos casos de testigos que declaran contra organizaciones criminales estas pueden inferir de quien se trata y tomar represalias sin que medie amenaza", explicó De los Santos.
Para que la protección a un testigo tenga lugar se espera una evaluación de la Policía que luego es aprobada o no por el Juez. Según esta evaluación se le da protección en su domicilio, o en su trabajo y también a su familia. Los casos más comunes son los de denunciantes de narcotráfico pero "a veces un simple denunciante de hurto puede correr riesgo de vida", explicó De los Santos.
El experto policial indicó que hay muchos pedidos que no se concretan ya que "luego de la evaluación no ameritan estos operativos. Muchos quieren tener un policía en la puerta de la casa pero nosotros evaluamos objetivamente la situación. Por otro lado no hay que olvidar que las propias organizaciones criminales pueden querer distraernos con casos falsos y saturarnos", expresó De los Santos.
SITUACION. Los casos de presiones y amenazas sufridas por testigos y denunciantes de parte de acusados y los familiares de éstos registrados en varias oportunidades en los últimos meses en Maldonado han puesto en alerta a jueces y fiscales quienes analizan la forma de aplicar estas normas.
Se apunta a testigos de rapiñas, asesinatos, casos de narcotráfico y copamientos.
La aplicación del programa de protección de testigos fue habilitado en el año 2.000, por el decreto 209/00 de acuerdo al artículo 36º de la ley Nº 16.707 de seguridad ciudadana.
Legalidad clandestina
Algunas medidas previstas son: que no consten nombres, domicilio, lugar de trabajo y profesión, ni cualquier otro dato que pudiera servir para la identificación de los testigos. Puede utilizarse un número o cualquiera otra clave que se mantendrá en reserva para identificar a denunciantes.
Que las citaciones y notificaciones se cursen reservadamente a su destinatario.
Que el testigo o denunciante sea conducido en vehículo oficial y se establezca una zona de exclusión para la recepción del testigo, así como para tomar sus declaraciones. Que se le brinde protección policial especial al testigo y su familia.
Que se emplee un local reservado para su uso exclusivo, convenientemente custodiado, donde deba prestar testimonio.