Varios departamentos de la zona centro-sur del país sufrieron en el fin de semana rachas de vientos muy fuertes de hasta 110 km/h y caída de granizo. En Durazno, los trozos de hielo llegaron a medir hasta 19 milímetros, y en Florida, las piedras fueron "del tamaño de un huevo de gallina", según informó la Dirección Nacional de Meteorología.
El meteorólogo Nubel Cisneros, pronosticó para el jueves lluvias y tormentas con vientos de similares características para las zonas afectadas.
Vientos de hasta 110 km/h, una fuerte granizada que se prolongó por espacio de dos minutos, con trozos de hielo del tamaño de un huevo de tero que cayeron violentamente, e intensas precipitaciones, se batieron en la tarde y noche del sábado en Trinidad, Flores.
En la ruta 23 (Flores), un ómnibus de una empresa interdepartamental quedó recostado en la banquina, y otras unidades que hacían su habitual traslado en ruta debieron transitar a menos de 40 km. y soportar fuertes impactos de granizo.
Además, en Flores volaron techos, cayeron árboles, ramas, y se obstruyeron cañerías. En Durazno hubo vientos con rachas de 106 km/h.
La localidad tacuaremboense de Paso de los Toros sufrió rachas de 109 km/h que dejó viviendas sin techo, destrozos en la cartelería de señalización de circuito aeróbico, árboles caídos y falta de energía eléctrica en el complejo de viviendas Coviadeomt. Aquí, además, ocurrió el desprendimiento de cables internos de alimentación de energía, donde, por precaución, fue necesario evacuar a seis menores y dos mayores. Florida tuvo rachas de viento de 108 km/h. En otros departamentos como Artigas, Paysandú, Soriano y Canelones se registraron rachas de vientos de entre 50 y 100 km/h. Soriano sufrió destrozos en el alumbrado público y voladura de techos. Mientras se realizaba un remate en la ciudad, los presentes tuvieron que protegerse en galpones de la zona contra las inclemencias del tiempo. En las localidades de Rodó y Egaña, la granizada, que duró unos cinco minutos, llevó a que los vehículos que circulaban por la ruta se detuvieran al costado de la vía a la espera de la calma. En la zona de Cuchilla del Perdido se registraron destrozos en los cultivos.