JOSE MASTANDREA
Hay un enorme cuadro de los campeones olímpicos de 1924. Otro de los campeones de 1928. El gol de Alcides Edgardo Ghiggia está enmarcado e iluminado como si fuese "La Gioconda" de Leonardo Da Vinci. En otra pared, hay varias plaquetas de agradecimiento. De los clubes de la "A", de la "B", un diploma de la FIFA, otro de la Confederación Sudamericana de Fútbol y también varios premios otorgados por la cámara de anunciantes por "spots" publicitarios de la empresa Tenfield.
En la sala de sesiones, en el sillón de la cabecera, está Nelson Daniel Gutiérrez, uno de los directores de la empresa que hoy es dueña de los derechos de televisación del fútbol uruguayo. "Antes de abrir la nota quiero hacer algunas puntualizaciones. En primer lugar, lo que voy a decir, lo hago a título personal y por supuesto, haciéndome responsable de lo que digo. Y en segundo lugar, digo que he tenido la enorme fortuna de haber recibido en mi hogar los valores esenciales que hacen a los hombres de bien. No es casualidad que hable de frente, es producto de esos valores que me inculcaron", le dijo a El País Gutiérrez.
-¿Qué opina de esta movida de Peñarol y Nacional en salir a buscar una nueva empresa para que se haga cargo de los derechos de la televisación del fútbol uruguayo y que piensan en formar una liga paralela?
-Vayamos por partes. Nacional es una institución a la cual respeto, como también entiendo que es uno de los pilares importantes del fútbol uruguayo. Pero esto (sic) de los Damiani resalta como un tema personal, de la misma forma que lo hacen en su manejo del club. Lo hacen para disimular todos los fracasos, todo lo que han hecho en Peñarol.
-Por lo que dice, ud. sostiene que es una estrategia de Peñarol para disimular su actual situación política y deportiva...
-Sin dudas. La situación actual es producto de una agonía que comenzó en el año 1998 por una conducción totalmente nefasta que creó increíbles beneficios al tradicional rival. Pasé muchos años en el fútbol, ví y aprendí muchas cosas lo que me da cierta autoridad para afirmar que los grandes clubes se construyen con cimientos sólidos, con dirigentes que inspiren confianza, que sean capaces de salir del paso ante situaciones complejas, con sentido político y con liderados basados en la razón, pero sobretodo en sobreponer los intereses institucionales a los personales. Basta con recordar a dos señores como Don Manuel Güelfi y Don Washington Cataldi sin olvidarnos un minuto cuanto dieron y nada se llevaron, salvo el reconocimiento de una hinchada y la grandeza del cuadro de sus amores. Quienes hoy ostentan la dirección de Peñarol desde el oficialismo, y lo han hecho durante mucho tiempo, son los responsables de este caos. Acá nada tienen que ver los jugadores, los técnicos y otros dirigentes que han pasado por el club pero, sin embargo, siempre quedan los mismos. Es más: la última elección de Peñarol determinó el ingreso de Juan Pedro Damiani como vicepresidente quien ha propuesto muchas ideas. La última es la de buscar destruír el fútbol uruguayo combatiendo a la empresa de la cual soy responsable como Director. Con esto queda de manifiesto la mediocridad del oficialismo y el primer recurso de los mediocres en el fracaso es buscar a quién endosar la responsabilidad de su ineptitud. Frente a esa impotencia comienza la improvisación y se inicia el período de la ignorancia creativa de los dirigentes-empresarios y de la creatividad económica. Y así vemos desfilar un carnaval creativo.
-El tema acá parece ser la pulseada entre su empresa y los Damiani.
-Sí, seguro. Que quede claro: en los aciertos o en los errores, soy el único responsable. Todos los dirigentes saben que quien ha ejecutado permanentemente el contrato que nos vincula a los clubes, he sido yo. Pero es bueno aclarar que jugué al fútbol por más de 20 años y que hoy me dedico cien por ciento a la actividad de Tenfield. Actividad que representa conducir una empresa basada en contenidos y con una productora de televisión. Así como yo digo lo que hago, me permito preguntar ¿a qué se dedica Juan Damiani? ¿Cuál es su verdadera actividad? ¿La de dirigente de Peñarol que le mintió a sus asociados y a los hinchas de Peñarol diciendo que tenía convenios con Boca Jrs, que iba a traer una cierta cantidad de jugadores que nunca llegaron?
-¿Piensa, entonces, que es una iniciativa de Juan Pedro Damiani toda esta movida?
-Basta con recorrer las páginas de los diarios previos a la elección para comprobar las promesas incumplidas. Tiene que responsabilizar a alguien de todo eso. Se dijo que los jugadores que trajo Peñarol eran aportados por un grupo económico extranjero pero resulta que ese grupo es encabezado por el hijo del presidente. Esta es la nueva actividad de Juan Damiani que mucha gente desconocía. Ahora es dirigente y empresario. Representa jugadores, se favorece de los porcentajes de las ganancias de la institución. Peñarol no es de los Damiani. Es del pueblo, del hincha. No es una propiedad privada donde un dirigente puede apropiarse indebidamente de porcentajes o de los intereses que genera una línea de crédito donde el garante es el Cr. José Pedro Damiani. Pero... ¿quién paga los intereses? Los paga el club. Pero eso no es todo. En la anterior elección el presidente Damiani anunció con bombos y platillos, con presencia de arquitectos de una empresa argentina la construcción del estadio de Peñarol en la Costa de Oro. A esa empresa la trajo Juan Damiani sin licitación ¿por qué? Cuántas cosas deberían salir a luz para que se conozca cuál es la verdadera situación del club. Por ejemplo, otro dirigente de la oposición (y esto es muy fresquito), el arquitecto Atijas, tiene el 50% del pase de un jugador y hay que hablar con él para arreglar la transferencia. Entonces ¿los beneficios de la actividad de esos dirigentes para quién son? ¿Para Peñarol? ¿Cómo es posible que en declaraciones públicas el presidente afirme que no le importa que Peñarol juegue en la B? ¡Están equivocados! Peñarol no es una fábrica se forjó hace 115 años y lo construyeron los hinchas y los dirigentes de conducción cristalina, jugadores de la talla de Spencer, Joya, Mazurkiewicz, Forlán y tantos que han quedado en la historia. Pero ahora es muy fácil echarle la culpa a Tenfield de todo. El Cr. Damiani sostenía que eran infiltrados los que creaban problemas de violencia dentro de la barra brava de Peñarol. Se apuntaba a Tenfield. Los hechos, lamentables por cierto, demostraron con toda crudeza que los becarios del Cr. Damiani eran los violentos. Es más fácil decir que fue Tenfield que cambió el calendario. De culparla por las idas y venidas de los entrenadores y por ser último en la tabla. Siempre es más fácil echarle la culpa al vecino que asumir la propia. En la vida hay que ser hombre, también hay que saber los momentos cuando decir hasta acá llegué. Los ciclos llegan. Ahora entiendo la frase que tanto repite el Cr. Damiani sobre la muerte anunciada del fútbol....
-¿Y es o no es la muerte anunciada del fútbol?
-No me cabe ninguna duda. Pero habría que aclararla un poco más: es la muerte anunciada de Peñarol. Es duro lo que estoy diciendo pero que cada uno se ponga el sayo que le corresponda. Es mi forma de decir las cosas, siempre ha sido así. Por eso no soy simpático ni pretendo serlo. En la vida hay que ser sincero y leal a los principios. Es la única forma que tengo de ser y que me permite andar con la frente en alto y caminar tranquilo por la vida. Pero no todos somos así. Damiani afirma que Peñarol no quiere presentarse a jugar, que van a buscar una oferta de una televisora extranjera. Todos estos hechos son lamentables, generan una estrategia de trampa, de poco profesionalismo, de verse atrapados en algo que generaron y no darse cuenta que les terminó. ¿Qué van a combatir? ¿A qué se van a enfrentar? Se van a llevar arrastrados a otros clubes porque ellos quieren. Esta es la soberbia, es la forma de actuar de quienes hoy son oficialistas en Peñarol. Esta idea de negociar con el poderoso grupo Clarín, según los trascendidos de prensa, no hace más que fomentar a una empresa del exterior, y en caso de concretarse, dejar sin trabajo a más de 200 familias uruguayas que son las que trabajan en nuestra productora. Estas son las intenciones que tiene Damiani. Evidentemente, Clarín aprovecha porque busca otras cosas.
"La gente escuchó una campana"
- Ud. dice que Clarín busca "otras cosas" ¿Qué?
-Y... posicionarse nuevamente en el mercado uruguayo a través de la comunicación, desarrollando estrategias que no las voy a analizar porque no vienen al caso. Hay que recordar que es la misma empresa que en su momento pagaba cinco veces menos que Tenfield. Entiendo, también, que en la vida hay que estar fresquito para poder analizar, hacer un diagnóstico y tomar decisiones. Hay que estar concentrados, llevar una vida realmente transparente. Es una de las mejores maneras para que uno haga el autoanálisis y diga "hasta aquí llegué". Hace seis años que no doy reportajes. Desarrollé una política equivocada, o no, de no dar notas, de no salir a contestar las inexactitudes que se dicen. Quizás nuestro silencio haya sido desacertado porque la gente escuchó una sola campana. Nunca escuchó la nuestra a pesar de las falsedades que se expresaron y las acusaciones erróneas que se nos hacían. Parece que el esfuerzo que hicimos no se valora... pero igual vienen a golpearnos las puertas todos los días. Y nadie reconoce todo lo que hicimos por el fútbol uruguayo: las canchas, los complejos deportivos, los gastos que asumimos por nuestra cuenta en beneficio de la selección.... lo que hicimos y hacemos por los campeones del `50...
-¿Esto lo toma como una campaña para desestabilizar a Tenfield a todo el fútbol uruguayo?
-Lo que la gente no sabe es que, según trascendidos, Juan Damiani estaría creando una sociedad con el poderoso grupo Clarín. Eso hay que decirlo porque los hechos después se consuman. En caso de concretarse, ¿para quién serían los beneficios? Ojalá el poderoso grupo Clarín pueda solucionar todos los temas del fútbol uruguayo. Nosotros estamos dispuestos a cederle el paso y que Damiani maneje el fútbol uruguayo. Ahora, está claro cómo ha manejado a Peñarol. No lo ha conducido, lo ha manejado... un club al que adoro, a la que quiero, como muchos otros. ¿Cómo llegó Juan Damiani a la AUF? ¿Y a la FIFA? Siendo hijo de.... nunca resaltó en nada. Resulta que quiere atribuirle todos los horrores que ha cometido en Peñarol a los demás, y Peñarol cada vez se hunde más. Que se quede con el fútbol junto a Clarín y con quienes quieren acompañarlos. Nosotros nos hacemos a un costado".