Las amenazas contra la libertad de prensa y el ejercicio de la profesión periodística parecen no tener fin en el continente.
Le tocó el turno a la reconocida colega brasileña Vilmar Berna quien, junto a su familia, ha recibido amenazas de muerte, al parecer de personas vinculadas al narcotráfico y a la pesca ilegal en la bahía de Guanabara, Rio de Janeiro.
Al enfrentar hechos tan lamentables como éstos, comprobamos los riesgos de la profesión, y la soledad que se siente en esos momentos, aunque como en este caso, recibamos el apoyo incondicional de organizaciones de periodistas nacionales y de la región.
Preocupa que, aunque las denuncias se formularon de inmediato, no ha habido resultados en la investigación que mitigue la angustia de Vilmar Berna y su familia.
Hechos como este debilitan el estado de derecho, y exigen trabajar más duro para proteger de forma más efectiva la libertad de prensa.