Hoy, la Jueza Penal Graciela Gatti junto a la fiscal Elsa Machado, decidirán sobre el caso del homicidio de una mujer en el barrio Reus que fue ultimada cuando un delincuente, que intentaba rapiñar a la mujer, forcejeaba con un policía que se arrojó sobre él para evitar el robo.
Ocurrió el jueves 6 a las 14.30 horas. Dos delincuentes siguieron a la mujer de 57 años desde el banco República de 18 de Julio y Magallanes, de donde había retirado $ 20.000 para pagar la universidad de su hija (estudiante y periodista de AM Libre), hasta su casa en la calle Emilio Reus 2419.
Cuando ingresaba a la finca, el delincuente sacó el arma y encañonó a la mujer, en ese momento un efectivo de Hurtos y Rapiñas intentó desarmarlo y se produjo un forcejeo.
Un disparo retumbó en la tarde, y dio en el tórax de Brenda Gómez. El proyectil atravesó el cuerpo de la víctima y no ha sido hallado. Hubo otro disparo.
Fuentes del caso dijeron a El País que si bien el proyectil no fue encontrado por el daño causado en los órganos que atravesó, se estima que pudo haber sido una bala calibre 45 como la del arma que usó el delincuente. "Si no se encuentra el proyectil nunca se sabrá con certeza qué arma fue la que mató a la mujer", comentaron las fuentes consultadas.
Tanto el arma calibre 45 del rapiñero, como el arma calibre 9 milímetros del efectivo policial, se dispararon durante el forcejeo.
También un joven de 15 años que jugaba al fútbol en la cuadra resultó herido con una lasca de un proyectil que le fue extraída de la pierna.
Hoy, delincuentes, policías y testigos concurrirán nuevamente al Juzgado Penal de 7to. Turno.
La jueza recibirá los peritajes practicados por Policía Técnica, así como los estudios forenses que podrían ser determinantes a la hora de establecer qué bala fue la que dio muerte a la mujer.
SEGUIMIENTO. Los dos rapiñeros que seguían a la mujer fueron capturados por efectivos de Hurtos y Rapiñas. Se trata de dos delincuentes de 20 y 30 años con antecedentes por rapiña y tentativa de rapiña. Se habían conocido cuando compartieron una celda en la cárcel de Santiago Vázquez. Uno de los rapiñeros, que se había apostado dentro de la sucursal bancaria, pudo ver que Gómez cobraba una suma importante de dinero.
Una vez fuera, dio el alerta a su secuaz que piloteaba una moto Yamaha. A pesar de que la víctima tomó un taxi como precaución, los delincuentes lograron seguirla hasta la puerta de su casa.
En el camino, un equipo de Hurtos y Rapiñas avistó al dúo y desconfió, así que, a su vez, los policías seguían a los rapiñeros.
El hecho conmocionó al barrio y escenas de tremendo dolor se vivieron cuando el esposo y otros familiares de la víctima llegaron al lugar y se enteraron de lo que había sucedido.
Gómez era esposa de un conocido ciclista de las décadas de 1970 y 1980.
Los vecinos aseguraron que en la zona se viven constantes arrebatos y rapiñas, muchos de ellos producto del consumo de drogas. En este sentido también resaltaron gran cantidad de "bocas" de venta de pasta base en la zona.