Loreley Nicrosi
El comando de la Jefatura de Policía de Florida se trasladó anoche a la localidad de Cerro Colorado, tras la pista del prófugo Gilberto Vázquez, luego que se informó que una última llamada telefónica que efectuó ayer a Canal 12, la habría realizado desde una cabina de esa localidad.
Cerro Colorado es un pequeño poblado de 1.336 habitantes, ubicado en la franja este del departamento de Florida, en medio de una amplia zona dedicada a la explotación forestal y ganadera.
Según la información a la que accedió El País, la propia jefa de Policía, inspectora principal (r) Alida Silva, junto al subjefe, el director de coordinación ejecutiva y otros jerarcas, estaban anoche al frente de los procedimientos de búsqueda del militar fugado, aunque al cierre de esta edición no se habían producido novedades sobre su captura. No se descarta que Vázquez pudiera estar alojándose en algún establecimiento rural de la zona. Aseguró a Canal 12 que se dirigía rumbo a Brasil.
En las declaraciones Vázquez admitió que estaba armado y que tiene apoyo logístico de integrantes de la logia militar Tenientes de Artigas. Con su comunicación, el militar fugado intentó salir al cruce al comandante en jefe del ejército, Carlos Díaz, que había negado durante toda la jornada, las afirmaciones de Vázquez contenidas en una carta que envió al semanario Búsqueda (ver nota parte).
PISTOLA. Fuentes policiales subrayaron que según estimaciones del cuerpo, unos diez oficiales integrarían el grupo que brinda apoyo logístico a Vázquez.
El ex director del Servicio de Información de Defensa porta una pistola desde el momento de su detención en mayo. El arma permaneció en el dormitorio que ocupó en la División de Ejército I, hasta el lunes 3, cuando se fugó.
"Antes de que me agarren voy a matar a unos cuantos", advirtió Vázquez en junio, al alertar que ofrecería resistencia si era capturado, según precisaron a El País fuentes vinculadas al caso.
Vázquez denunció que a través del comandante el gobierno le ofreció "un chantaje" para evadir la extradición a Argentina y que se fugó por no aceptar la propuesta. En la carta dirigida al presidente Tabaré Vázquez, el prófugo señaló que el 24 de mayo al estar detenido en la división de Ejército I junto a los coroneles retirados Ernesto Rama y Jorge Silviera y frente a los generales Manuel Saavedra y Walter Díaz, "el comandante en jefe del Ejército, me plantea las connotaciones políticas que mi situación en calidad de detenido por la solicitud de extradición a la República Argentina comporta", y la solución que el gobierno "perseguía". Expresó que la decisión de condenarlos por algunos de los delitos de derechos humanos "ya está tomada. Seremos condenados sí o sí". Agregó, que en el caso de la extradición a Argentina, se les señaló las condiciones en que estarían recluidos en Villa Devoto y la "absoluta falta de garantías" que tendrían.
"A cambio, se nos ofrece la opción de aceptar responsabilidades en el caso Soba-Mechoso Méndez, lo cual nos representaría, condiciones de reclusión favorables dentro del territorio nacional y simultáneamente bloquearía el proceso de extradición en curso", añadió. Según Vázquez, la propuesta consistía en que se declararan culpables por la desaparición en Argentina de Adalberto Soba. Como contrapartida, los militares purgarían una prisión de ocho años en Uruguay
"Es mi deseo aclarar que este ofrecimiento no sólo representa una estafa al Estado de Derecho(….) sino un chantaje moral a mi persona como militar", expresó Vázquez en la carta. Sin embargo, Díaz en declaraciones a El País negó la versión y estimó que las expresiones del militar retirado, sólo perseguían el objetivo de justificar "la huida".
Díaz aseguró que no le formuló ningún planteo a Vázquez y que el coronel retirado no cumplió "con la palabra empeñada".
Indagatorias. Entretanto, la indagatoria judicial continuará hoy con nuevas citaciones a jerarcas del Ministerio de Defensa, entre ellos del director de Sanidad Militar, Miguel Angel Dalmao y con nuevos allanamientos dispuestos por el juez Juan Carlos Fernández Lecchini. Además, la Policía comenzó a estudiar las pistas que dejó Vázquez en la llamada que hizo anoche a Canal 12.
Ayer, se hicieron varios allanamientos en casas de familiares, amigos y colegas y para hoy está previsto realizar nuevas medidas de este tipo.
Los testimonios aportados ayer por la ex pareja del militar no resultaron concluyentes por lo que quedó de momento desvinculada del caso. De todos modos, tanto de su testimonio, como del aportado por otros familiares y funcionarios del Hospital Militar, resultaron nuevos elementos hacia los cuales dirigir la investigación. Por el momento, la Policía cree que el militar permanece en el país.
LIDERAZGO. En otro orden, las fuentes indicaron que con la fuga, Vázquez intentará "liderar a los Tenientes de Artigas", desde el país o el exterior. La logia perdió fuerza en los últimos años, al no contar en sus filas con generales en actividad. Los informantes explicaron que por su formación, el prófugo puede permanecer en la clandestinidad pese a su enfermedad, al tener tratamientos ambulatorios.
Desaparición de Soba se unificaría con caso Barrios
El juez Luis Charles podría unificar el expediente de la denuncia de la desaparición de Adalberto Soba, con el caso de Washington Barrios, en virtud de que en ambos se denuncia a los militares retirados que estaban al frente del Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas (OCOA) y a los agentes del Servicio de Información y Defensa (SID). Antes de la feria judicial el magistrado pasó en vista a la fiscal Elsa Machado el expediente con los testimonios de varios familiares. Fuentes judiciales dijeron a El País que la fiscal podría plantear que el caso se unifique con el de Barrios, que el juez instruye. La denuncia presentada por el abogado Pablo Chargoñia por la desaparición del militante del PVP, ocurrida en setiembre de 1973, plantea la sospecha de que podrían haber sido trasladados del centro de detención clandestino Automotoras Orletti a Uruguay en el llamado segundo vuelo. Una denuncia realizada en Buenos Aires por la esposa de Soba y de Alberto Mechoso, otro desaparecido, acusó a los militares José Gavazzo y Ricardo Arab, de haber robado U$S 7 millones al PVP.
Armas
"Soy un soldado. Los soldados siempre estamos armados", afirmó Vázquez anoche a Canal 12
"Voy a visitar a Gavazzo y Silveira a Cárcel Central"
Carlos Díaz
El jerarca negó las afirmaciones del militar fugado contenidas en una carta por entender que sólo "son una excusa para poder huir"
comandante en jefe del ejercito
El comandante en jefe del Ejército, Carlos Díaz, anunció que en los próximos días concurrirá a Cárcel Central a visitar a José Gavazzo y Jorge Silveira, y afirmó que la institución que dirige continuará con el apoyo a los militares retirados sobre los que pesa el pedido de extradición de Argentina.
Díaz, en diálogo con El País, negó los contenidos de la carta de Gilberto Vázquez y opinó que las expresiones del prófugo son sólo "una excusa" para justificar la fuga.
-El coronel retirado Gilberto Vázquez lo involucra en la carta en una presunta propuesta que usted le habría realizado. ¿Cuál es su posición?
-No se ajusta a la realidad de los hechos. Sí tuve una reunión con todos ellos, pero no se ajusta a la realidad de los hechos. Posiblemente muchos de los temas que trata en su carta fueron tocados en esa reunión, pero no fue eso lo que se dijo. No fui con una propuesta, no es natural, no es posible, porque en definitiva no ha habido un fallo judicial en primera instancia en el tema de la extradición, lo que motiva que uno no pudiera hacer ningún tipo de planteamiento. En la conversación salió el caso judicial Soba, porque estaba en la Justicia en ese momento. He leído la carta varias veces y no veo que eso justifique la huida. Es una excusa para huir.
-¿En qué términos se desarrolló esa conversación y por qué motivos?
-Fui a la División de Ejército a saludarlos, salimos a conversar de distintos temas. Quién no sabe en este país, que si está preso, o se está detenido cumpliendo una pena, no es extraditado. No fue una revelación mía, se habló de algo que todo el mundo sabe. Fue una charla sincera, donde no quedaron dudas. Después de esa diálogo, Vázquez pidió otra charla para hablar conmigo y yo le aclaré las dudas que tenía.
-Si no quedaron dudas, ¿por qué cree que Vázquez publica esta carta ahora?
-No comprendo el tema mediático de alguien que está fugado de la justicia, por eso después de esta conversación no voy a hablar más con los medios. Me llama la atención todo este tema mediático, mandando cartas, hablando a un canal de televisión. No voy a ingresar en una discusión.
-Casi al final, Vázquez reivindica su accionar y asegura que va a continuar "bregando por evitar que el Ejército continúe rehén de una situación fomentada por intereses decididamente ajenos a la patria". ¿Cómo interpreta estas palabras?
-Son palabras que no sé qué significan. Desde el momento que comienzo a leer la carta con palabras que no son ciertas, todo lo demás… Lo que diga, a partir de lo hizo, no me llama la atención.
-¿Usted sabía que Gilberto Vázquez había anunciado en forma reiterada su intención de escaparse?
-A mí nunca me llegó nada. Pero esto siempre está latente. También se dijo sobre los oficiales que fueron extraditados a Chile, y sin embargo la gente cumplió su palabra y fueron con los mismas condiciones que estaban detenidos. Siempre se da la posibilidad de pensar que la persona puede fugarse, en este caso pasó.
-¿Y respecto a la posibilidad de que Vázquez tenga un arma? Hemos recibido información que durante su permanencia en la División de Ejército I, el militar tenía una pistola en su habitación.
-No estábamos revisándolo todos los días. Estaba bajo su palabra de honor que tenía que cumplir; y esperar la resolución de la justicia. Ahora, si tenía un arma..., los militares todos tenemos armas, yo también la tengo.
-Sí, pero usted es el comandante en jefe...
-Toda la vida tuve arma, desde que fui alférez, es normal que los oficiales tengan armas. Esto se basaba en un sistema claro que es que estaba empeñada la palabra de honor. Eso quiere decir que cada uno de los oficiales iba a cumplir y que cada oficial tenía la libertad en el lugar donde estaban recluidos.
-¿A partir de los traslados que se realizaron a Cárcel Central, qué actitud va adoptar el Ejército con relación a los militares retirados José Gavazzo y Jorge Silveira?
-La institución no falló. Evidentemente se rompió el compromiso y se podía prever que iba a pasar esto. Se va a mantener el apoyo y es muy posible que yo vaya a visitarlos, a saludarlos.
-¿A raíz de la carta, tuvo contactos con el presidente Tabaré Vázquez o la ministra de Defensa, Azucena Berrutti?
-Con el presidente hablé el lunes 3, con la ministra hablé hoy (ayer) pero no de este tema en particular, porque el Ejército no paró por esto.
-¿Cómo ve la situación del Ejército a partir de esta nueva situación?
-Este tema no va a afectar en lo más mínimo el funcionamiento de la institución.
"No fui con
una propuesta,
o es posible,
porque no ha
habido un fallo
judicial"
Trato a los retirados se basó en "el honor"
La ministra de Defensa, Azucena Berrutti, dijo que la detención de los retirados en unidades militares "se hizo sobre la base del honor de la palabra empeñada". Al comparecer ante la Comisión de Defensa del Senado dijo que "un militar que tiene un grado, que tiene retiro, que tiene derecho al uso del uniforme, que tiene derecho al uso de las armas, cuando lesiona, fisura o apenas roza esos conceptos, es la peor de las faltas".
Ante una pregunta del senador blanco Carlos Moreira en relación a las medidas de seguridad tomadas, la ministra explicó las complejidades de la custodia a un militar de alto rango. "Concurrió al hospital llevando de custodia o de acompañante a un teniente coronel, es decir a una persona del grado inmediatamente inferior (...), eso implica que no está cumpliendo una función policial con relación al oficial", señaló.
La ministra mencionó que los militares que fueron extraditados a Chile por el caso Berríos, "debieron esperar la decisión detenidos".
Berrutti recordó a Moreira que "nunca un ministro de Defensa Nacional, blanco o colorado, estuvo ante la disyuntiva que estuve yo en cuanto a si se autorizaba o no el cumplimiento de la detención (...) porque jamás se llevó a la Justicia ningún pedido de extradición. Nunca se detuvo ni en un cuartel militar, ni en un lugar de detención policial ni en sala de su casa a ninguno de estos militares que el legislador presume que cometieron crímenes aberrantes".
Asimismo, el subsecretario José Bayardi salió en defensa del gobierno: "No veo qué tanto se puede alarmar un senador de la República salvo que estemos viendo una oportunidad de escenario político".
Moreira respondió que en todo caso la decisión de llevar a cabo el juicio por el caso Berríos con los militares en libertad fue tomada por el juez de la causa.
"Me sorprende que se viva hablando de decisiones políticas. Son decisiones en las cuales actúa la justicia de nuestro país", puntualizó.
SEVERIDAD. En relación con la conducta de Vázquez, Berrutti adelantó que el Tribunal de Honor que se formó para su juzgamiento, sacará conclusiones "verdaderamente severas". Con respecto a otras medidas disciplinarias afirmó que prefiere "demorar y estar segura de que las personas sean verdaderamente responsables de los hechos que se les imputan". La ministra dijo estar segura que "hay personas que le están prestando asistencia (a Vázquez), esas personas y otras que de mala fe le hubiesen habilitado la salida del hospital" tendrán que responder por el delito de colaborar con esto, dijo. Berrutti también explicó que la decisión de trasladar al resto de los detenidos a la Cárcel Central fue una decisión política que ella misma tomó.