Jorge Da Silveira
Uruguay derrotó ajustadamente al difícil Ecuador, que marcó muy bien y cerró durante buena parte del juego los caminos hacia el arco de Villafuerte. El equipo celeste no fue lo que se esperaba en ofensiva, casi no pudo desbordar y no aprovechó por el medio las posibilidades que se generaban por la atención puesta a las bandas. El gol de Bueno le dio la posibilidad de alcanzar la victoria imprescindible para seguir soñando.
El remate de Recoba al minuto que dio en la parte baja del horizontal hizo pensar que la tarde podía no ser tan angustiante. Pero no fue así. Uruguay no pudo llegar limpio por los costados más que cuando Diogo recibió un par de pases al vacío que le permitieron llegar sin pelota hasta la última zona. Lo que intentó Cebolla Rodríguez con Recoba por izquierda, a los que sumó Vicente Sánchez cuando ingresó por el lesionado Darío Silva. En la faja central fue muy áspero el trámite porque rasparon mucho los dos equipos. Recoba, que empezó bien, se diluyó luego con un accionar muy individual que neutralizó eficientemente el equipo visitante. En ese primer tiempo apenas se llegó con dos remates desde el borde del área de Recoba y Diogo y otro desde 30 metros de Delgado. Tuvo Bueno un centro para colocar y no lo hizo bien.
Ecuador, que comenzó con un planteo cauteloso con dos líneas de cuatro cercanas y en ofensiva dos delanteros, de a poco se fue entusiasmando y se adelantó en el campo. Tuvo el balón, quitó ritmo y en el minuto 42 generó la más clara chance de gol que tapó Viera en gran forma ante Tenorio.
En el segundo tiempo se animó más y jugó de igual a igual, lo que generó más espacios que no supo aprovechar Uruguay.
El ingreso de Estoyanoff fue determinante. En su primera intervención desbordó por la derecha y colocó medido centro a la cabeza de Bueno quien cabeceó dos veces para en el segundo conseguir el tanto que a la postre fue el del triunfo. Iban 11. Antes hubo un claro penal a Bueno que el juez no cobró y que llevó a injusta amarilla por ficción.
Se ganó merecidamente, no se jugó bien en ofensiva, se rindió en defensa. Costó mucho conseguir el objetivo. Casi se paga caro no tener a Forlán en el plantel y carecer de otro delantero de área, en especial luego de la lesión de D. Silva a los 20. Perrone no quedó en el banco. Habrá que trabajar duro para mejorar el funcionamiento de cara a los dos muy difíciles compromisos del mes que viene de visitante. Ante Argentina, sin Bueno y Recoba, y luego ante Bolivia en el techo del mundo.