JORGE SAVIA | ENVIADO A ALEMANIA
Supuestamente, Alemania y Ecuador peleaban ayer por el primer puesto del Grupo "A", con una ventaja para los ecuatorianos: como tenían mejor saldo de goles, el empate les alcanzaba.
Sin embargo, pese a ese plus que estaba de su lado, la selección sudamericana "tiró la toalla".
Y, como para mejor -o peor, según de qué lado se lo mire- a los cuatro minutos los locales ya estaban en ganancia gracias a la potencia que Klose y sus compañeros de ataque hicieron pesar durante casi todo el trámite en las proximidades del arco contrario, Alemania ganó por abandono: por 3 a 0, con el simple recurso de mantener su acostumbrada aplicación táctica, su habitual determinación física y mental para disputar la pelota en todas las jugadas, y de aumentar las revoluciones de su funcionamiento -tosco pero muy potente en la faz atacante- prácticamente de tanto en tanto.
ESTRATEGIA. Dicen que en la concentración de Ecuador hubo una reunión de definición de estrategia en la que el técnico y los dirigentes llegaron a la conclusión de que, pensando en el próximo partido de segunda fase, era mejor darle descanso a las figuras principales, ya que era virtualmente imposible que "el sistema" o "el orden" futbolístico internacional corriera el riesgo de que Alemania no ganara y, entonces, casi seguramente debiera enfrentarse en la siguiente ronda con Inglaterra, con lo cual el Mundial perdería a dos grandes poco menos que de entrada.
Sacando esas cuentas, entonces, Luis Fernando Suárez, dejó a Hurtado, Castillo, Carlos Tenorio y nada más ni nada menos que al "Tim" Delgado en el banco. Renunció a la posibilidad de que su selección siguiera siendo una de las gratas sorpresas del campeonato. Y, aunque puede que el futuro cercano le conceda la razón, ayer -al menos- lo pagó caro.
PERSONALIDAD. Es más, por momentos, como ocurrió en el último cuarto de hora de la primera parte, cuando Ecuador se armó, tocó, dejó en evidencia que tiene personalidad más allá de cómo esté integrado, quedó la sensación de que con todos sus titulares pudo, quizá, haber complicado al dueño de casa. Pero el tempranero gol de Klose, las potentes incursiones de Lahm por la izquierda, y los envíos cruzados y frontales que los alemanes metieron y capitalizaron al anticipar o llevarse por delante a los zagueros ecuatorianos, dejaron la suposición en la nada.
En suma: no se sabe, ni se sabrá, qué pudo pasar en otras circunstancias. Lo real es que en la pelea decisiva por el primer puesto del Grupo "A" Ecuador tiró la toalla y Alemania ganó por 3 a 0 el partido de ayer. Con lujos de Ballack en las entregas, con velocidad de tres cuartos de cancha y con la habitual potencia de su juego.
Pero como no tuvo la resistencia que se podía esperar del equipo sudamericano, no queda otra que concluir que la definición del partido fue por abandono. Entonces, el primer puesto de la serie que integraron ambos quedó en manos del dueño de casa. Lo que supone una gran ventaja, porque así se sacó de arriba al rival más duro que podía tener en octavos de final: Inglaterra.
LA FIGURA
Miroslav Klose
8
Para el gusto futbolístico rioplatense, e incluso sudamericano, es "de madera terciada". Un tronco, en pocas palabras. Pero va y va. A buscar los pelotazos frontales, los centros que llegan de los costados, y también los pases al vacío, que parecen más fáciles de capturar para los zagueros rivales que para el atacante: y llega y "mata". Así, "metiendo los kilos para adelante", hizo dos goles y destrozó la oposición, muchas veces firme, de los defensores ecuatorianos. Esos dos goles, por otra parte, lo catapultaron al primer lugar de la tabla de goleadores, bajando de esa posición al español Fernando Torres porque ahora Miroslav Klose tiene cuatro tantos y Torres se quedó con tres. Y eso, a juzgar por lo que hizo en el anterior Mundial, cuando se consagró como goleador de Alemania en Corea y Japón, no hace otra cosa que confirmarlo como un temible delantero. Así que, por más que tenga la pinta de tronco, Klose mete miedo cuando atropella al área de los rivales.