JORGE SAVIA | ENVIADO A ALEMANIA | EL PAIS EN EL MUNDIAL
Al final, aunque cualquier conocedor intuyera que, salvo uno de esos imponderables que tiene el fútbol, la insistencia y el esquema -sin chispa para la definición en el área adversaria- de Croacia no le iba a dar para llegar al empate, pese a que hubo pasajes como el cuarto de hora inicial de la segunda etapa que "mató a pelotazos" a los pentacampeones mundiales, desde lo alto del Olympiastadium se podía ver que adentro el coro de orgullosos y rebeldes cánticos atronaba el fervoroso ámbito del gigantesco estadio y puertas afuera una "escola do samba" con sus esbeltas mulatas de plumas y tacos altos esperaba inmóvil, callada, como si estuviera rezando para que el partido terminara.
Es que ganó Brasil. Bien. En forma inobjetable, porque al fin de cuentas el arquero Pletikosa fue figura en las aisladas oportunidades en las que lo sacudieron los zapatazos del Kaká, Ronaldo y Roberto Carlos, mientras que Dida hizo buenas atajadas pero no se podría decir que fue la clave para que el conjunto europeo consiguiera el empate.
Pero, más que el resultado, la forma como se planteó el trámite, jugado con limpieza aunque a todo trapo, dejó un aviso, un mensaje: este Brasil de ayer, si no se arma, si no funciona en forma más equilibrada y compacta, va a sudar la gota gorda acá en Alemania para poder llegar al hexacampeonato.
MAÑA. En la víspera los brasileños vencieron, al fin y al cabo, por la verdad del viejo dicho que reza "más vale maña que fuerza", porque a pesar de jugar virtualmente 8 contra 11, ya que Cafú, Adriano y Ronaldo -el primero veterano y desinflado, los otros dos aparentemente desgastados y muy estáticos- resultaron figuras nominales y, por lo tanto, de carecer de puntas que desagotaran los intentos ofensivos de Kaká y Ronaldinho, a lo que se sumó la notoria flaqueza que -por las limitaciones de traslado de Cafú- expuso el flanco derecho de su retaguardia, igual se las ingeniaron para salir adelante.
Esa es la palabra exacta: Brasil "se ingenió" para ganarle a Croacia, porque así, incluso, fue como metió Kaká el gol de la victoria: recibió la pelota afuera del área, le dieron ventajas en la marca, levantó la cabeza, vio que el arquero croata estaba lejos del caño derecho y hacia allí la mandó con un cachetazo de pierna izquierda inatajable.
COPANDO. Tan fue así, que sobre el término de los 45` iniciales dio la sensación de que los croatas estaban físicamente "muertos", por el tremendo esfuerzo desplegado para pelear el partido palmo a palmo y llegar con cierto peligro con el fogoneo de Kovac (10) y los desenganches de Babik (8) por el costado izquierdo del ataque. Pero no. Sorpresivamente, en el segundo tiempo coparon la posesión de la pelota y la cancha, apretaron, llegaron, y si no empataron fue porque Dida tuvo buenas intervenciones y porque, para ser sinceros, Brasil es Brasil y, mal o bien, siempre tuvo capacidad de respuesta y mantuvo a los europeos a raya.
ESO SI. El triunfo igual dejó un mensaje, captado perfectamente por la "escola do samba" de mulatas con plumas y tacos altos que parecían estar rezando puertas afuera del estadio para poder dar rienda a la alegría de su espectáculo.
Si ellos, los más fervientes fanáticos del "scatch" estaban pidiendo el final del partido, es claro que algo le faltó a Brasil.
Por eso, necesita ser más colectivo, o mejor dicho más compacto. Más firme en el ida y vuelta y más agresivo en ataque. Ayer a Ronaldinho y Kaká les faltó otro tipo de compañía. Ronaldo no fue la solución porque quedó estático y si eso no cambia no sólo no habrá el "jogo bonito" que todo el mundo espera, si no que van a sudar la gota gorda para retener la Copa. Y eso aunque Brasil sea siempre Brasil.
Los pentacampeones se las ingeniaron para triunfar
Las claves del partido
1) Croacia complicó a Brasil con su tesón para pelear la posesión de la pelota en todos los rincones de la cancha.
2) La inteligencia de Kaká para encarar hacia el arco y hacer la personal sin buscar a Ronaldo, Ronaldinho o Adriano.
3) La falta de pupila para la definición de los puntas croatas tuvo bastante que ver con la imposibilidad de que el conjunto europeo no alcanzara el empate. Fue un rival durísimo, pero "se puso el balde".
Así lo vieron
PERU
Teofilo cubillas destacó la inteligencia
"Como todo comienzo, el de Brasil tuvo dificultades, aunque yo no esperaba tanta, porque Brasil mostró mucha distancia entre el mediocampo y el ataque, y ese espacio fue muy bien explotado por la potencia de los croatas. Igual, ganó bien Brasil, porque fue más inteligente que Croacia". (Teófilo Cubillas, ex integrante de la selección de Perú en el Mundial de 1982 y actual instructor técnico de FIFA).
BOLILLO
Ronaldo bajó y Adriano pareció "disperso"
"Creo que Brasil sintió el hecho de que Ronaldo anda muy bajo y que Adriano pareció un poco disperso, o le costó acomodarse. El que salvó a Brasil, en realidad, fue Kaká, no sólo por ese bonito zapatazo, sino por su inteligencia para distribuir la pelota". (Hernán "Bolillo" Gómez, ex técnico de Colombia y Ecuador, ahora comentarista de la TV).
RITMO
Matthaus resaltó la precisión
"El partido tuvo un ritmo impresionante y fue incierto hasta el último minuto. Ganó bien Brasil porque tuvo más precisión para manejar la pelota en el ataque que Croacia. Los croatas se impusieron en la lucha del mediocampo y procuraron entrar por la derecha de la defensa brasileña, pero no tuvieron serenidad para definir. Así, a Brasil le va a ser difícil ganarle a Argentina, Italia o Alemania. (Lotthar Matthaus, campeón mundial con Alemania y ahora comentarista de televisión).
DEUDA
Toninho Cerezo dijo que jugaron al 50%
"Brasil consiguió un resultado importante. Quedó debiéndole más a su hinchada, porque jugó en el 50% de sus posibilidades y eso ante la expectativa que se creó en su torno, de que es el gran favorito para ganar el campeonato, es muy poco". (Toninho Cerezo, ex jugador de Brasil y actual columnista de la TV de Minas Geraes).
La figura
Kaka 8
Hizo de todo: lo que le pide Parreira, que baje a ayudar al mediocampo, salió jugando en forma clara, llegó con peligro al área adversaria y decidió el partido con un zapatazo genial, ya que fue notorio que levantó la vista y colocó la pelota con la cara interna del pie izquierdo -desde afuera del área- en el lugar justo, donde no podía llegar el arquero croata. Fue, en suma, un talento proletario, que no chistó cuando lo revolcaron y que, además, no pudo ser más creativo porque a su frente tenía dos estatuas: Adriano y Ronaldo