Un camino de espinas para Costa Rica

| La meta es mejorar lo hecho en el Mundial anterior, para lograrlo deberán clasificar a los octavos de final

Por tercera vez en la historia del fútbol ecuménico, Costa Rica estará desde el 9 de junio próximo ante al desafío de escalar hasta lo más alto de una Copa del Mundo, la de Alemania 2006, un sueño que a punto estuvo de cumplir en Italia 90 cuando llegó a octavos de final.

Apenas llegado el seleccionado costarricense a Alemania, el mediocampista Mauricio Solís definió con frialdad de cirujano la aspiración tica: "Queremos hacerlo mejor que en el Mundial de 1990, estoy seguro de que el equipo actual es mejor" que el de esa época.

La declaración debió conmover al técnico brasileño-costarricense Alexander Guimaraes, a cargo del equipo desde enero de 2001, y miembro, como jugador, del selecto grupo que hace 16 años hizo delirar a la afición centroamericana al trascender -de manera inédita- hasta octavos de final.

En 1990, en Italia, Costa Rica debutó con buen pie y derrotó a Suecia (2-1) y luego a Escocia (1-0), pero trastabilló 1-0 ante el linajudo Brasil, en la primera fase.

El récord fue suficiente para instalarse en octavos de final, un sueño hecho realidad que sin embargo duró poco al quedar eliminada en las primeras de cambio por un contundente e incontrastable 4-1 ante el poderoso seleccionado de Checoslovaquia.

A pesar del contraste se trataba del mejor resultado obtenido en un Mundial por un seleccionado perteneciente a la Concacaf, a excepción -claro está- de México.

Con la misma mentalidad y aspiración de entonces, Costa Rica volvió a clasificar por segunda vez a un Mundial, el de Japón-Corea del Sur de 2002, pero esta vez la suerte le fue esquiva.

Los pupilos de Guimaraes quedaron fuera de torneo por diferencia de goles: después de un delirante triunfo 1-0 ante la novel selección de China, el plantel tico tropezó 1-1 ante Turquía y cayó en seco 5-2 ante Brasil, que se ciñó por quinta vez la corona mundialista, esta vez en continente asiático.

La llave en que fue emparejada entonces Costa Rica fue una de las más difíciles, tanto así que los brasileños estuvieron predestinados a adjudicarse el cetro de pentacampeones y los turcos a hacerse del nada despreciable tercer lugar.

Con el razonamiento popular de que "la tercera es la vencida", Costa Rica estará entonces en el partido inaugural del 9 de junio ante nada menos que el dueño de casa y aunque Alemania está lejos de exhibir su mejor nivel futbolístico todos saben que los germanos quieren hacer historia.

Se trata esta de la tercera asistencia costarricense a una competición ecuménica luego de tanto machacar desde 1958, cuando debutó en estas lides.

El ascenso tico -plasmado en dos asistencias mundialistas al hilo- tiene nombre y apellido y existe casi una unánime coincidencia de que el timonel brasileño-costarricense Alexander Guimaraes tiene mucho que ver con el momento de esplendor de los centroamericanos.

A pocos días de la hora de la verdad, de la Hora D como suelen decir los políticos, Costa Rica está ya instalada en Alemania donde levantaron inicialmente su cuartel general en un paradisíaco parque de diversiones.

Tras algunos juegos de fogueo, quedarán instalados definitivamente en el campo base de Walldorf bei Heidelberg (oeste).

El camino a recorrer no será sencillo, pero tiene la felicidad que lo verá desde adentro mientras otros "copetudos" sólo podrán seguir la Copa del Mundo por televisión.

Los ticos concurrirán por tercera vez a un Mundial

La figura

Paulo Wanchope

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En el fútbol costarricense, no hay un referente mayor que Paulo César Wanchope. Grácil como una gacela, pero mortífero como un león, el delantero ha aterrorizado a los defensas de casi todos los rincones del mundo, y ahora está listo para hacerlo en Alemania. Curiosamente, el feroz delantero tico podría haberse dedicado al baloncesto. Cuando era adolescente, practicaba los dos deportes y, en ambos, obtenía excelentes resultados. Tras un largísimo trajinar por todas las canchas del mundo, el delantero costarricense decidió regresar a su país con el fin de encontrar su ritmo para la cita de junio.

Breves

ASÍ LLEGÓ

Costa Rica participó en el Grupo B de las eliminatorias de la Concacaf compartiendo la serie con Guatemala, Honduras y Canadá. Los ticos obtuvieron el primer puesto con 10 puntos, tras ganar tres partidos y empatar uno. En la rueda final los costarricenses obtuvieron el tercer lugar detrás de México y USA y clasificaron para el Mundial.

SERVICIO

Costa Rica habilitará un consulado móvil en las ciudades donde el equipo jugará los partidos de primera ronda, con el fin de asistir a los aficionados costarricenses que necesiten ayuda, se atenderá a los ticos que asistan al mundial, en caso de que pierdan su pasaporte, sufran accidentes, robos o fallezcan.

El ídolo es el DT

En la escuela Braga Carneiro de Maceio, nordeste de Brasil, un niño -más que virtuoso, perseverante-, comenzaba a tutearse en los 60 con los secretos del fútbol, mientras machacaba, con igual tesón, la matemática. Su nombre: Alexandre Guimaraes.

Hijo del prestigioso médico brasileño Luis de Souza Borges y de María Guimaraes, el pequeño Alexander -nacido el 7 de noviembre de 1959- soñaba emular a una larga lista de ídolos del scracht, encabezados por O`Rei , Edson Arantes do Nascimento, o simplemente Pelé.

Su amor por el fútbol -el monarca de los deportes- se enraizó sin embargo en Costa Rica donde triunfaría más tarde como jugador y luego como técnico, desde que llegó a este país centroamericano en 1971, cuando su padre fue enviado a luchar contra la malaria por encargo de la Organización Panamericana de la Salud.

"Guima", como lo llaman popularmente, debutó en Durpanel San Blas de la segunda división con casi 20 años y pronto comenzó a demostrar su calidad en el manejo del balón en el popular Deportivo Saprissa, donde jugó nueve años y se ciñó tres veces la corona de campeón.

Su otra pasión, el baloncesto, no le impidió seguir sus estudios de educación física en la Universidad de Costa Rica.

Como jugador, el "Guima" fue parte de ese seleccionado que tocó el cielo en Italia 1990, cuando Costa Rica pasó por primera vez -después de clasificar también de modo inédito a un certamen mundial- a octavos de final.

Con la decisión que le caracteriza, Guimaraes inició después una descollante carrera de técnico a principios de los años 90 que coronó con éxito en 2001 cuando fue designado seleccionador nacional, luego de la salida del brasileño Gilson Nunes, de quien era asistente técnico.

La historia posterior es conocida: apuntaló a los ticos al Mundial de Japón-Corea del Sur de 2002, donde quedó fuera por diferencia de goles, y volvió a colocar a Costa Rica en el escaparate de los 32 mejores equipos en Alemania 2006.

Alexandre Guimaraes, ha decidido, en contra de lo habitual, apostar por una táctica defensiva en el partido inaugural contra Alemania, el próximo 9 de junio, ya que teme la rapidez de los germanos.

"En comparación con otros grandes equipos internacionales, Alemania juega más bien lento, pero me temo que ese ritmo siga siendo demasiado rápido para nosotros", confesó Guimaraes.

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