COLONIA | RODOLFO ZABALA
Insurgentes del Talibán y sus aliados de Al Qaeda, que alguna vez se pensó habían sido derrotados en Afganistán, están recuperando fuerza al tiempo que Estados Unidos se prepara para ceder el control militar del campo de batalla inicial de la guerra al terrorismo a las fuerzas de la OTAN.
Talibán y Al Qaeda están creciendo en número y cada vez realizan más ataques con bombas en los caminos y atentados suicidas. El año pasado fue el más mortífero para las fuerzas estadounidenses en el país, y los ataques se encuentran a su máximo nivel desde el 2001, cuando el régimen Talibán que cobijó a Al Qaeda fue derrocado por una invasión encabezada por Estados Unidos.
Ayer fueron enterradas las víctimas, entre ellas una veintena de civiles, de un ataque de las fuerzas de coalición que perseguían insurgentes. Las fuerzas aliadas dijeron que el procedimiento fue un éxito ya que murieron unos 80 insurgentes.
"Hemos perdido mucho del terreno que quizá habíamos ganado en el país, especialmente en el sur", dijo Said Jawad, embajador de Afganistán ante Estados Unidos. El hecho de que los recursos militares de Estados Unidos hayan sido "desviados" hacia la guerra en Irak "naturalmente está afectando a Afganistán", apuntó.
La creciente violencia está reviviendo las dudas sobre la decisión del presidente George W. Bush de convertir a Irak en el frente central de la guerra contra el terrorismo. La inestabilidad en Afganistán podría hacer que la red Al Qaeda se reagrupara allí, según analistas.
"Afganistán es un lugar salvaje y tribal en el que los distintos grupos armados aprovechan cualquier disminución de la presión", dijo W. Patrick Lang, ex analista para Medio Oriente de la Agencia de Defensa de Inteligencia de Estados Unidos. "Sacamos tropas y las pusimos en Irak, y se redujo la presión. No pienso que debería ser una sorpresa el que la campaña de Estados Unidos en el país esté perdiendo fuerza``.
Funcionarios del Gobierno de Bush y comandantes militares dicen que confían en que las condiciones en Afganistán mejorarán.
Ha habido al menos ocho atentados suicidas en Afganistán desde el 8 de mayo, y más de 22 en los últimos dos meses. La semana pasada un asesor estadounidense de la policía afgana en la provincia de Herat, al oeste del país, murió en un atentado suicida y cinco compañeros del contratista de defensa DynCorp International Inc. resultaron heridos.
"Los atentados suicidas son un fenómen totalmente nuevo en 25 años de conflicto en Afganistán``, aseguró Nazif Shahrani, profesor de estudios del Asia Central y el Oriente Medio en la Universidad de Indiana en Bloomington y especialista en Afganistán. Esto indica que los ataques los están realizando combatientes extranjeros, probablemente de Al Qaeda, dijo.
Sesenta y seis soldados estadounidenses murieron en combate en Afganistán en 2005, más que en los cuatro años previos juntos, según el Departamento de Defensa. Al menos 14 han muerto en combate este año y otros 22 murieron por otras causas, incluso 10 al estrellarse un helicóptero a principios de mes durante una operación de contrainsurgencia.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte ha empezado a asumir el control de las operaciones de seguridad en el sur de Afganistán, proceso que se tiene previsto completar en julio, dijo Chris Riley, portavoz de la OTAN. La fuerza multinacional aumentará sus miembros de 9.000 a 21.000 y asumirá la responsabilidad de todo el país, probablemente antes de fin de año.
Estados Unidos planea retirar 6.500 de sus 23.000 soldados en el país porque las fuerzas de seguridad de la OTAN y Afganistán están asumiendo un mayor papel. El Ejército Nacional Afgano tiene 34.000 soldados y la policía unos 64.000 agentes.
Bin laden. Los oficiales militares atribuyen la creciente violencia en Afganistán a la incapacidad de Pakistán de controlar sus fronteras. Los insurgentes tienen un santuario en Pakistán occidental, y cruzan por la frontera montañosa hacia Afganistán para lanzar ataques.
Los combatientes de Al Qaeda "tienen refugios en ambos lados de la frontera``, dijo el teniente general Sher Karimi, jefe de operaciones del ejército afgano, en una reunión el 4 de mayo.
Talibán y Al Qaeda "sin duda`` están regresando en al menos nueve de las 30 provincias afganas, no sólo en las cinco que hacen frontera con Pakistán, dijo Shahrani. "También ha habido ataques en áreas urbanas en el norte, así como en Kabul``.
Bin Laden probablemente esté en las montañas en la frontera entre Afganistán y Pakistán, dicen funcionarios afganos y estadounidenses. Se requieren más soldados estadounidenses para cazar al líder de Al Qaeda, opinan analistas de defensa.
Salida
Estados Unidos planea retirar 6.500 de los 23.000 soldados antes de fin de año
Fiebre celular
Cuando cayó el Talibán había en Afganistán 20.000 teléfonos de línea y no se podía usarlos para larga distancia. Hoy hay 1.300.000 teléfonos celulares. Dos compañías multinacionales compraron en 41 millones de dólares cada uno, las licencias para operar nuevos servicios de telefonía móvil, mientras el Ministerio de Comunicación está privatizando sus servicios de telecomunicación. Se espera que baje el costo de la llamada. Ahora es U$S 0,15, el minuto. The Economist