MATIAS CASTRO
El retorno de Zona Urbana al canal 10, hoy a partir de las 21 horas, trae cierta expectativa. Con independencia de las críticas o los halagos que ha recibido el programa y sus conductores, queda fuera de discusión que sólo por su formato ha marcado una diferencia en el panorama televisivo uruguayo. Por lo menos en el nutrido rubro de los programas periodísticos.
El productor Iván Ibarra (también responsable de Bendita TV, conducido por Gustavo Escanlar y Jorge Piñeyrúa), destaca como una de las novedades la incorporación del periodista Pablo Tosquela, procedente del diario El Observador. "Va a cubrir lo político, pero no como cronista sino que apuntaría a dar una mirada diferente. Es un rol que se irá construyendo a lo largo de los programas. No es ni serio ni cómico, tampoco baja línea, porque para eso está Gabriel" comentó el productor. Frente a cámaras seguirán, como desde el primer año, Gabriel Pereyra, Cecilia Bonino e Ignacio Alvarez.
Quien ya no está es Martín Fablet, que durante una parte del año pasado ocupó el lugar vacante dejado por Gustavo Escanlar.
Fablet tenía un perfil claramente humorístico, por momentos burlón que, más allá de las antipatías o simpatías que generaba, funcionaba como oxígeno frente al enfoque serio que predominaba. Igualmente nadie ha ocupado el rol de "maldito" que Escanlar se construyó.
De esa manera cada uno de los conductores del programa ha ido construyendo un rol propio que trasciende el de presentador, y que también ha sido uno de los elementos claves a la hora de plantar a Zona Urbana frente al importante sector de audiencia que absorbe.
Detrás de cámaras hay un equipo predominantemente femenino, integrado por Alejandra Valarini, Patricia Gamio, Analia Fugazot, Susana Estabillo, Carolina Manduca y Mariana Gavetia. Otra incorporación de este año es Antonio Alvarez, editor de la sección Ciudades de El País, quien será el asesor periodístico.
Con esta incorporación "queremos crecer para un lado diferente, tener una cabeza más, discutir y sumar enfoques; por eso trajimos a alguien de afuera que no esté contaminado por la dinámica del programa", comentaba Iván Ibarra.
perspectivas. Este primer programa se centrará en el conflicto por las papeleras. Se tratará de un extenso informe especial que ocupará buena parte del programa, para el que la producción buscó información en Finlandia, Pontevedra, Misiones y Buenos Aires.
Será, por ahora, la única ocasión en que se dedique prácticamente el programa entero a un solo tema, ya que en los siguientes volverán al formato que antes tenían. Ibarra agregaba sobre esto que uno de sus planes es el de rotar alguna sección, para no dejar siempre un mismo esquema.
Zona Urbana supuso en el momento de su aparición, un quiebre estilístico con respecto a los habituales programas periodísticos uruguayos. Sus modelos eran reconocibles por todos, y fueron aplicados con la suficiente fuerza como para imponerse inmediatamente en una programación donde, generalmente, el periodístico proponía siempre un conductor sentado a una mesa hablando con su entrevistado de turno.
Como ellos mismos lo han dicho, han sido acusados de derechistas, de izquierdistas, de reaccionarios y de muchas otras cosas, pero desde su visión, estas son señales de que su trabajo tiene un efecto real.
A esta altura Zona Urbana lleva acumulados 82 juicios por sus informes y denuncias. Si el canal, que desde un comienzo fue promotor de su aparición al aire (porque no surgió de una productora ajena a dicha emisora), los mantuvo, es porque buenos réditos le reporta en cuanto a ingresos materiales y prestigio frente a la audiencia.
Para Ibarra todo esto no ha pasado en vano. "Hay más jurisprudencia en cuanto a juicios contra periodistas, más experiencia de parte nuestra. Porque a nivel judicial hemos aprendido muchísimo. También aprendimos mucho acerca de lo que se dice que es la verdad y la verdadera verdad. Por estar más viejos estamos más curtidos", afirma el productor que, irónicamente, tenía 26 años cuando empezó a trabajar con Zona Urbana. Para él, su permanencia en el aire se debe sobre todo a la fidelidad de su público.
Nuevos
Pablo Tosquelas de El Observador y Antonio Alvarez de El País son los nuevos integrantes