VIENA - El presidente boliviano, Evo Morales, y el venezolano, Hugo Chávez, participaron en el gran acto de cierre de la cumbre alternativa de Viena, que se llevó a cabo en forma paralela al encuentro oficial Unión Europea-América Latina.
Ambos habían participado en la cumbre oficial pero, como Chávez hizo en Mar del Plata, no parece ser un impedimento para participar en actividades contrarias a las conversaciones que se mantuvieron con los presidentes europeos.
"Yo salgo de ustedes, yo soy parte de ustedes, de esa lucha que me llevó hasta ser presidente de la República", dijo Morales ante las más de mil personas presentes en el Stadhalle de Viena, donde se dieron cita, entre otros, Aleida Guevara (la hija del Che Guevara) y José Bové, el líder de los campesinos franceses y uno de los símbolos de la lucha contra la globalización.
En su discurso, Morales, gran protagonista de la cumbre de Viena, pidió el permanente control de los movimientos indígenas y los sindicalistas para asegurar una buena gestión de su gobierno.
De su lado, el presidente venezolano, Hugo Chávez, lanzó su ya tradicional arenga contra el imperialismo estadounidense. Esta vez fue una oratoria de más de una hora y media, en la que se mostró desafiante ante uno de sus principales clientes petroleros.
"Debemos desmontar, neutralizar y hacer que desaparezca el imperio más cínico", pidió a la multitud.
En el acto de la contra-cumbre, que se había iniciado el miércoles, también estuvo presente el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, quien representó a su país en la cita oficial de Viena ante la ausencia anunciada de Fidel Castro.
Las naciones europeas y la isla mantienen un duro conflicto, pues las primeras sostienen una "posición común" frente a La Habana para exigir una apertura pluripartidista y acusan al gobierno caribeño de violar los derechos humanos.
AFP, EFE