El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que fue recibido por el papa Benedicto XVI, aseguró que las relaciones entre su gobierno y el Vaticano "están mejorando" y que la interacción es "excelente", pero recordó que en el intento de golpe de Estado de 2002 estaban "involucrados exponentes eclesiásticos relevantes". Fue una audiencia de 35 minutos en la que el pontífice manifestó preocupación por algunos de sus proyectos, dijo el Vaticano, entre ellos la "reforma de la educación" y los "programas de salud pública". Chávez le regaló un retrato de Simón Bolívar. ANSA