"Si la fábrica es grande el impacto resulta menor"

| Eligieron Uruguay por la estabilidad política y el bajo costo de la madera. Consignaron que es fundamental "comunicar". Y que en Argentina hay mucha información incorrecta

JULIO MARRA

Comunicación, comunicación, comunicación. Esa es la única fórmula para romper con las protestas de los activistas y las demandas de los vecinos, según las autoridades de Stora Enso, la tercera planta de celulosa que comparecerá en el país.

De visita en Montevideo, el presidente de la División Latinoamérica, Nils Grafström, y el vicepresidente ejecutivo senior, Hannu Ryöppönen, señalaron que "un tercero" realizará los estudios de impacto ambiental, seguramente el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

-¿Cuáles fueron las razones que privilegiaron para invertir en Uruguay?

-HR: El bajo costo de la madera. Si se compara con los países nórdicos, la productividad del eucaliptus es 10 veces más alta que en Uruguay. El resultado de los estudios determinó que las condiciones son excelentes. Un eucaliptus demora 80 años en crecer en Finlandia y en Uruguay 8 años.

-¿Pesó la estabilidad política en la decisión?

-HR: Sí, comparamos todo. Estabilidad, leyes ambientales, impuestos, posibilidades de exportaciones.

-¿Y los datos sobre los niveles de corrupción?

-HR: También.

-NG: Siempre miramos que las condiciones en Uruguay eran mejores. Las posibilidades de comprar tierras, por ejemplo. Pero eso no significa comparar Argentina con Uruguay.

-¿Qué planes tienen para la compra de tierras?

-HR: Lo que necesitamos para la explotación de la fábrica son 100.000 hectáreas plantadas. Y para eso hay que comprar 150.000 hectáreas.

-¿Cuántas tienen ahora?

-HR: Estamos en el procedimiento de comprar. Este año vamos a llegar a 65.000 hectáreas.

-¿Han definido los lugares de plantación o de compra?

-NG: Es fundamental que el transporte de la madera sea el más corto posible. Queremos comprar alrededor de la represa. Y la idea principal es adquirir plantaciones que ya existen. De esta manera aceleraríamos el cronograma. Una fábrica como esta necesitaría 3,5 millones de metros cúbicos por año. Para eso se necesitan 100.000 hectáreas. Si compramos, mejor.

-¿Cómo han sorteado a lo largo del tiempo la presión de ambientalistas y organizaciones no gubernamentales?

-NG: En la década del 60 empezaron los cambios de tecnología en Finlandia. Antes teníamos lagos con peces muertos. Pero hoy, en los países nórdicos, tenemos la más alta tecnología del mundo. Todas las fábricas son limpias, porque la legislación no permite otra cosa. Pero por encima de la legislación, aplicamos medidas que son más fuertes. Somos los mayores productores de cartón y papel del mundo, y utilizamos las mismas medidas en cualquier lugar. En las fábricas, cuando entra el agua para procesar, luego sale más limpia. Los lagos volvieron a tener peces. Sufrimos por el pasado. La reputación no es buena porque somos herederos de una industria sucia.

-¿Los clientes ponen condiciones?

-NG: Es como la comida: para enviarla al consumidor se necesita mostrar el origen. Si no podemos mostrar que utilizamos un método limpio, los clientes no compran. Para poder sobrevivir utilizamos lo mejor.

-¿A quiénes contratarán para los estudios de impacto?

-NG: Será este año y un tercero. Pensamos en el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) o World Wildlife Foundation (WWF).

-¿Por qué la planta será tan grande? Se presume un tratamiento de un millón de toneladas por año, cuando en Finlandia es de 300.000 toneladas.

-HR: Porque es una planta moderna. Lo mejor es hacerla de ese tamaño. Hemos terminado una planta en Brasil el año pasado, también del mismo nivel de la que se instalará en Uruguay. La última tecnología da siempre este tamaño. El impacto ambiental es menor si se hace una fábrica grande. Los químicos se pueden procesar de manera diferente.

-¿Y una planta grande supone mano de obra barata?

-NG: Según nuestros cálculos, los costos de mano de obra no son importantes, porque una planta como esta estará 40 o 50 años. Para nosotros los costos importantes son la madera y la logística, particularmente el transporte. Es decir, la madera hacia la fábrica y la celulosa hacia los puertos.

-¿Cuántos empleos directos e indirectos están calculando?

-HR: Podemos compararlo con las fábricas en Brasil: hay 3.000 personas trabajando directamente e indirectamente se da trabajo a 12.000.

-¿Está definido que la instalación será en Durazno?

-HR: Todavía no lo sabemos. Estamos haciendo el estudio. Será en el centro del país: Durazno o Tacuarembó.

-¿Qué problemas prevén con los movimientos ambientalistas?

-NG: Lo primero será hacer un estudio de impacto ambiental y social. Vamos a conversar con la comunidad para explicar lo que queremos hacer. Para eso tenemos una fórmula principal: comunicación, comunicación, comunicación.

-¿Cómo siguen el conflicto con Argentina?

-NG: No es bueno para la industria que existan este tipo de discusiones entre los países. Es importantísimo informar lo que es una fábrica moderna. Y del lado argentino, hay mucha información que no es correcta.

-¿La propuesta de inversión surgió en este gobierno?

-NG: Con este sí.

-¿Y cambia algo que sea un gobierno de izquierda?

-NG: No. Vamos a usar recursos del país, que son los árboles y exportar la producción. Cualquier gobierno, sea del signo que sea, se interesa por retener inversiones y exportar más.

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