LOS ANGELES | ROCIO AYUSO/EFE
El estreno de Mision imposible 3 abrió el interrogante de si junto a su fama y sus extravagancias de estrella, Tom Cruise aún tiene el poder de atracción necesario para llevar a los espectadores en masa al cine. La historia le avala, dado que este esperado estreno llega en el vigésimo aniversario de su primera película, con la que sobrepasó los 100 millones de dólares en la taquilla estadounidense.
Fue Top Gun en 1986, la película que hizo una estrella de un intérprete que se había dado a conocer ante el gran público con la también popular Negocios riesgosos de 1983. Misión imposible 3 es el filme número 25 que protagoniza este neoyorquino que cumple 44 años en julio. Y de ellas, 13 han superado la marca de los cien millones de dólares de recaudación.
La lista de éxitos incluye sus seis últimos estrenos, que de manera consecutiva han asegurado su estatus como la estrella más taquillera de Hollywood. Se trata además de un éxito al alza. Guerra de los mundos, del año pasado, es hasta la fecha la más taquillera de su carrera, con 234,3 millones de dólares recaudados en Estados Unidos.
"Por eso ahora su misión, si desea aceptarla, es obtener 70 millones de dólares durante el primer fin de semana", asegura el comentarista Tom O`Neil de In Touch Weekly. El único obstáculo que se puede interponer entre Cruise y un nuevo éxito de las mismas proporciones es su propia fama.
Rebautizado por la prensa del corazón como "TomKat" por su efusiva relación amorosa con la también actriz Katie Holmes, la presentación de esta tercera parte a los medios se ha producido a la sombra del nacimiento de su primera hija biológica, Suri.
Tras suspender su primera ronda de entrevistas en Estados Unidos por el nacimiento, Cruise cumplió con su gira internacional como si fuera una complicada secuencia del agente Ethan Hunt, donde el héroe tira de todos los medios a su alcance para cumplir con su misión con la mayor rapidez posible.
A su paso por Nueva York utilizó un automóvil, una moto, un camión de bomberos, un helicóptero y hasta su propio tren de metro (que alquiló por 12.000 dólares) para acudir más rápido a las diferentes galas de estreno.
Todas estas extravagancias que los "paparazzi", la prensa en general y los aficionados siguieron minuto a minuto, tienen también a la industria del cine cuestionándose si no rayaran en lo cansino. "Aunque Tom Cruise se ha vuelto un poco loco, estos últimos tiempos aún es una gran estrella de acción en este filme", tranquiliza el crítico Gitesh Pandya, del sitio web BoxOfficeGuru.
Una vez más, los números están del lado de Tom Cruise, con un estreno que llegó masivamente a 8 mil cines en Estados Unidos y en 20 mil más en el resto del mundo.
Las críticas de la película también lo tratan con cariño y la revista Variety habla del actor como alguien "decidido" a comportarse como "un Ferrari con cuerpo de hombre". "Y lo logra hasta un nivel alarmante", añade Todd McCarthy, que vaticina un "taquillazo" con su nueva película.
Pero dentro de este optimismo, las dudas continúan y como añade Pandya, la taquilla de La guerra de los mundos podría haber llegado a los 250 millones de dólares de no haber sido por tanta extravagancia del actor, que ha podido echar a la gente atrás.
"Sigue siendo el número uno, pero empieza a tener fisuras", señala James Ulmer, que evalúa el poder de las estrellas de Hollywood con su "Escala Ulmer". Cruise vuelve a estar un año más a la cabeza de esta lista, pero por primera vez desde 1990, su calificación no es perfecta, sino que tiene puntos en contra.