SERVICIO EXCLUSIVO "HOLLYWOOD WATCH" / THE NEW YORK TIMES / CINDY PEARLMAN
Es una de las jóvenes actrices más cotizadas de Hollywood y recientemente ha asombrado a la crítica con películas realizadas en Tokio y en Londres. Pero la ciudad preferida de Scarlett Johansson sigue siendo la misma: Nueva York, Nueva York. "Tomo el metro", dice. "Sigo siendo una neoyorquina. Me siento a gusto sentada en cualquier pizzería, comiéndome una rebanada de pepperoni".
Sin embargo, eso es más difícil de lo que era antes, desde que Perdidos en Tokio (2003) la convirtió en una estrella en ascenso.
"La fama puede ser rara," dice con un suspiro la estrella de 21 años. "Estoy en un punto en que me es difícil caminar por la calle y que nadie me note. Veo que la gente puede ser muy agresiva. Es desagradable cuando emprendo el día de manera más agradable: no quiero que nadie me siga con una cámara".
ESTRELLATO. Más le vale a Johansson acostumbrarse a eso, ya que está disfrutando de brillantes reseñas y ya se habla del Oscar por su más reciente película, Match Point. Actualmente en distribución limitada, en esta película se reunió con otro neoyorquino famoso, el director y escritor Woody Allen. La película, por improbable que parezca, transcurre en Londres.
Johansson interpreta a una sensual actriz estadounidense llamada Nola, que se ve envuelta en una aventura con Chris Wilton (Jonathan Rhys Meyers), ex tenista profesional que entró en la élite de la sociedad británica por su amistad con el aristocrático Tom Hewett (Matthew Goode) y comprometiéndose con su hermana Chloe (Emily Mortimer). Para complicar aun más las cosas, Nola está comprometida con Tom.
"Es una historia sobre el papel que juega la suerte en la vida", explica Johansson, entrevistada en el hotel Regency de Nueva York. "Es curioso que todos tengamos el falso concepto de que tenemos el control de nuestra vida, cuando no siempre es el caso".
Johansson se llevó muy bien con el reclusivo Allen. De hecho, antes de que Match Point hubiera llegado a los cines, ya había firmado para la nueva película de Allen, Scoop, también rodada en Londres. En ella, Johansson interpreta a una estudiante estadounidense en Londres que se enamora de un aristócrata inglés (Hugh Jackman).
"¡Qué afortunada soy!", exclama Johansson, radiante. "Ahora estoy trabajando de nuevo con Woody, y me encanta pues él no tiene ninguna presión para hacer un tipo específico de película. Es sólo su película y su visión".
Claro, ella no puede compartir esa visión con muchas personas. "Woody quiere que estemos muy callados sobre la película antes de que salga", dice la actriz, "lo cual es divertido. Es como un pequeño misterio". Sin embargo, sí puede hablar de la característica técnica de la comedia de Allen.
SERIEDAD. "La comedia es una cosa muy seria", asegura Johansson, "y Woody se rige absolutamente por ese principio. Dicho eso, hay también muchas tonterías. Pero es muy particular en cuanto a cómo quiere los parlamentos, y espera que se interpreten de ese modo".
Dado que su personaje en Match Point es el de una joven actriz de moda, no sorprende que Johansson se haya identificado con Nola.
"Algunos dicen que es una chica que no puede comprometerse", dice la actriz, hablando de su personaje. "Yo creo que en realidad está muy molesta, lo que es común estos días. También está confusa, como lo están muchos jóvenes cuando se trata de relaciones.
"Es una chica a la que se le plantean cuestiones difíciles", explica Johansson. "También es alguien que vive básicamente basándose en su instinto, que es lo que hacemos muchos de nosotros estos días. Me intrigó realmente muchísimo su desesperación por sobrevivir".
Una pregunta clave que surge en el film es si en la vida es mejor ser bueno o solamente afortunado.
"Creo que a la gente no le gusta admitir cuánto importa la suerte en su vida", afirma Johansson. "La suerte es relevante en la vida. Me gusta pensar que yo trabajo duro y tomo decisiones, yendo a veces por los caminos menos trillados. Al mismo tiempo, veo mi vida y siento que he tenido mucha suerte en la vida".
"En esta carrera tuve una oportunidad en un millón", explica. "Veo a mis amigos que están luchando por ser actores. Los veo ir a hacer pruebas y no obtener el papel. Yo lo hice cuando era niña, pero obtuve algunos papeles y ahora me siento muy afortunada".
"La suerte ha desempeñado un importante papel a lo largo de mi vida".
Johansson nació en Nueva York, hija del arquitecto Karsten Johansson. Sus padres se separaron cuando ella tenía 13 años y pasó los años siguientes con su madre, Melanie, su hermano gemelo Hunter y un hermano y una hermana mayores.
Para entonces, sin embargo, ya estaba trabajando como actriz. Después de rogarle a su madre que le permitiera hacer pruebas para películas, Johansson tuvo su inicio con un pequeño papel en Regreso a casa (1994), de Rob Reiner y después interpretó a la hija de Sean Connery en el film Causa justa (1995).
CARRERA. "Yo era una niñita cuando trabajé con Sean Connery", recuerda Johansson. "El hizo el papel de mi papá cuando yo tenía 9 años. Sean fue muy dulce. También me enseñó algunas frases escocesas y se reía de mí cuando yo hacía mi tarea de matemáticas".
Después estuvo en If Lucy Fell (1996) y Manny & Lo (1996), antes de tener su gran oportunidad como la lesionada y obsesionada Grace en El señor de los caballos (1998), bajo la dirección de Robert Redford.
"Cuando estaba trabajando con Redford, estaba pasando por la pubertad y me estaba costando trabajo, como a todo mundo", recuerda Johansson. "Lo más cruel que nos hace la vida es hacernos pasar por la pubertad, pero yo pude pasármela con Redford, que me sacó de mí misma y me enseñó actuación".
Ella estaba considerada para ser la protagonista gemela en The Parent Trap (1998), pero perdió ante Lindsay Lohan. En cambio, Johansson pasó por varias películas de pequeña escala, entre las que tuvo una actuación muy bien recibida por la crítica como una introvertida estudiante en Ghost World (2001), antes de que Sofia Coppola la eligiera como la angustiada y prematuramente hastiada Charlotte en Perdidos en Tokio, donde actuó junto al gran Bill Murray.
Desde entonces la hemos visto en La muchacha de la perla (2003), The Perfect Store (2004), A Love Song for Bobby Long (2004), En buena compañía (2004) y en la película de acción de Michael Bay, La isla (2004). Lo siguiente en su agenda es un papel de reparto en la película de misterio The Black Dahlia y el papel principal en la versión cinematográfica del éxito de librería The Nanny Diaries.
"Sí, es muy sorprendente", dice Johansson. "Nunca tuve ningunas expectativas. Cuando era más joven sólo esperaba que me gustara ser actriz por mucho tiempo... para siempre. Y estoy en camino de eso para siempre, lo cual me hace muy feliz".