La 132ª edición del Kentucky Derby (G. 1) asegura para hoy un espectáculo único con 20 de los mejores potrillos de los Estados Unidos en las gateras y una recompensa en premios que este año se ha elevado a los U$S 2:000.000.
La tradicional Carrera de las Rosas, la cual marca el comienzo de la triple corona norteamericana, motivará una vez más una gran concurrencia al legendario hipódromo de Churchill Downs, sin dudas el principal escenario hípico de Lousville.
PROTAGONISTAS. Dentro de la extensa nómina se destacan los nombres de Brother Derek (Benchmark), Barbaro (Dynaformer) y Lawyer Ron (Langfuhr), los que no conocen de derrotas durante la actual temporada.
De todas formas, el favoritismo en lo previo recae en Brother Derek, el mejor potrillo de la costa oeste que viene de imponerse cómodamente en el Santa Anita Derby (G. 1) luego de hacer suyos también el Santa Catalina Stakes (G. 2) y el San Rafael Stakes (G. 2). Será montado por el pañameno Alex Solís, quien pese a su exitosa campaña tratará hoy de conseguir su primera victoria en esta competencia.
En cuanto a Barbaro, vale destacar su notable adaptación tanto al césped como a la arena, sobre la cual ha ganado incluso en pista fangosa. Al igual que Brother Derek, le gusta correr en puestos de avanzada, algo que puede jugar en su contra en una carrera que promete tener un trámite inicial muy violento. Se mantiene invicto al cabo de 5 presentaciones y tratará de emular al inolvidable Smarty Jones y ganar el Derby sin registrar derrotas. Llevará como socio al peruano Edgar Prado.
Por su parte Lawyer Ron cambió del "día a la noche" cuando abandonó el césped. Desde que corre sobre arena el ascendente alazán sólo sabe de triunfos, recorriendo un camino muy similar al trazado por el citado "Smarty" un par de años atrás.
LANCES. Los nombres de Sinister Minister (Old Trieste) -notable ganador del Blue Gras S. (G. 1)- Bob and John (Seeking the Gold) -dueño del Wood Memorial S. (G. 1)- y Showing Up (Strategic Mission) -invicto y titular del Lexington S. (G. 2) en su última muestra- tampoco deben ser dejados de lado, en una carrera en la que no hay lugar para los descartes.