La Paz - El gobierno boliviano, aseguró que las empresas que acepten las nuevas condiciones tendrán reglas estables y duraderas, seguridad en que las condiciones definidas no serán cambiadas y rentabilidad adecuada a las inversiones que realicen.
Ambos planteamientos fueron hechos durante una reunión que mantuvieron hoy por la mañana una delegación oficial del gobierno español y el presidente Evo Morales y su equipo económico.
Bernardino León, secretario español de Asuntos Exteriores para Iberoamérica, declaró después de la reunión que su gobierno conocía la propuesta electoral del Movimiento Al Socialismo (MAS), pero que ahora quiere conocer, de manera oficial, cuáles son las nuevas reglas del juego .
Según su información, el grupo español planteó al gobierno boliviano la necesidad de garantías para llevar adelante negociaciones bilaterales que garanticen seguridad jurídica y la suficiente flexibilidad para las negociaciones a iniciarse en el futuro inmediato.
Según el decreto de nacionalización promulgado a principios de semana, las empresas petroleras que deseen continuar operando en Bolivia tienen 180 días para firmar nuevos contratos con la Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), estatal.
YPFB, en nombre del estado boliviano, asumirá el control accionario de cinco empresas, entre ellas la hispano-argentina Repsol-YPF, que junto a la brasileña Petrobras explota actualmente los principales campos de gas bolivianos.
El vicepresidente Álvaro García Linera, portavoz del gobierno local después de la reunión, aseguró que las nuevas condiciones son justas y soberanas y convocó a iniciar las negociaciones de inmediato en un clima de confianza mutua.
García Linera recordó que los contratos que habían firmado cuando llegaron a Bolivia tenían irregularidades jurídicas solapadas pues nunca fueron ratificados por el Congreso, tal como dispone la Constitución.
El vicepresidente garantizó también un escenario de rentabilidad adecuado a la inversión que realice cada empresa, en base a auditorías imparciales, y les advirtió que se acabó el tiempo de las ganancias excesivas.
(ANSA)