Washington | Daniel Herrera Lussich (Corresponsal)
En octubre quedaría definido un amplio acuerdo de comercio e inversiones entre Uruguay y Estados Unidos, que abarcaría carne, lácteos, textiles, lana industrializada, productos informáticos y otros rubros, aunque queda por definir el marco del intercambio.
Hoy sólo mencionar la figura tratado bilateral de libre comercio provoca cosquilleos. Fue el tema clave de todas las conversaciones al más diferente nivel, sumado a los extensos, minuciosos y a veces apasionados informes presentados al Banco Mundial y a la OEA y también conversados en la Casa Blanca, durante la gira realizada por el presidente Tabaré Vázquez y los ministros Astori, Lepra y Gargano por México y Washington. En unos pocos días Vázquez viajará a Viena para asistir a la Cumbre de presidentes de Latinoamérica y Europa y del Mercosur con la Unión Europea. Sin duda el conflicto de las papeleras será centro de atención y motivará acalorados debates entre las delegaciones de Argentina y Uruguay. Media hora después de concluida la entrevista oficial de ayer entre los presidentes George W. Bush y Vázquez, en el Salón Oval, el mandatario uruguayo realizó un pormenorizado balance, sin ocultar un claro tono de satisfacción. "Para el gobierno se ha dado un paso de enorme trascendencia en la idea de reubicar al Uruguay dentro del contexto internacional", dijo.
"Los objetivos que nos habíamos trazado han sido alcanzados con creces", remarcó, en una conferencia de prensa, sólo con periodistas uruguayos. realizada en una amplia sala del famoso Hotel Watergate.
"Todo lo que se hace en última instancia es trabajo para nuestra gente", aclaró, refiriéndose a las gestiones comerciales. Luego, apuntó con calor, casi a viva voz que "el conflicto con Argentina es irracional y lamentable" y que llevarán el tema del diferendo por las plantas de celulosa a todos los foros del mundo. Dejó también sentado el interés de Bush ante el planteo de potenciales fuentes de "energía de alternativa", a través de plantaciones de caña de azúcar para producir alcohol y biodiesel.
-El presidente Bush mencionó la ampliación del comercio y usted en esa misma charla abundó en más detalles sobre el tema, ¿cómo se concretaría un acuerdo de intercambio comercial e inversiones?
-Resaltamos que Uruguay integra un proceso en la región con otros países, el Mercosur, del cual es socio pleno y socio fundador. Le expresamos también, lo que hemos repetido en muchas partes hasta el cansancio: queremos más y mejor Mercosur, pero también aclaramos que así, como funciona hoy, el Mercosur no nos sirve a los países chicos. Basta para corroborarlo dejar constancia de dos ejemplos, de un lado y del otro: el diferendo con Argentina por las plantas de celulosa y el diferendo con Brasil por el ingreso del arroz uruguayo a territorio brasileño.
-Vuelvo a preguntar, ¿se seguirá en el Mercosur ?
-Le expresamos al presidente Bush que no renunciamos a trabajar para mejorar nuestra condición en el Mercosur, pero también destacamos que en el marco del Mercosur vamos a defender el derecho de llevar adelante intercambios bilaterales con otros países u otras regiones.Lo hicimos con México, estamos conversando con Estados Unidos y lo hablaremos en la Unión Europea, después iremos a los países árabes y asiáticos.
-¿ Y a qué conclusión llegó con el presidente Bush?
-La explicación de la posición con respecto al Mercosur, que les acabo de ofrecer, fue entendida por el presidente Bush y acordamos que, en el seno de la Comisión Mixta Uruguay-Estados Unidos para el tratamiento de comercio e inversiones, comiencen a trabajar los técnicos, en el caso de Uruguay encabezados por el embajador Carlos Gianelli, y explorar los posibles caminos que existen para incrementar el intercambio entre los dos países.
-¿Cuándo se podría tener un panorama más claro ?
-Se piensa que en octubre cuando se reúna la Comisión en Montevideo y se puedan definir en concreto los posibles adelantos para ambos lados.
-¿Que productos encara incluir el Uruguay?
-Nos interesa la carne, los textiles, la lana industrializada, que en las décadas del 80 y 90 Uruguay era el quinto exportador hacia EE.UU. y el tercero en prendas de lana de ropa para mujer. Además hablamos del intercambio en el terreno educativo y de la producción, como lo hemos dicho, de la energía de alternativa.
-¿De la conversación con Bush se pueden sacar conclusiones optimistas?
-Los resultados para octubre creo que van a ser muy auspiciosos, a Uruguay le va a hacer mucho bien que lleguen inversiones para el sector productivo
-Cuando usted manejó el tema de las plantas de celulosa con Bush ¿cuál fue su posición?
-No dio lógicamente opinión, pero después que yo me limité a informar. Pude ver que conocía perfectamente el asunto. Tratamos de dar todos los argumentos favorables que tiene Uruguay, porqué está demostrado que este conflicto no es bilateral, ha impactado en toda la región, aquí en Norteamérica, en Europa , tiene sin duda una dimensión internacional, además y lo repito, por lo irracional.
-¿ Y en caso de confirmarse en octubre el acuerdo con Estados Unidos cómo estaría enmarcado?
-Una alternativa puede ser un tratado de los denominados de "última generación", para el cual se necesitaría cierta urgencia, Bush tiene autorización del Congreso para negociarlo por la "vía rápida" hasta julio del 2007, puede ser un anexo o capítulo del Tratado de Protección de Inversiones Recíprocas o por el camino de la Organización Mundial de Comercio.
-¿Hay posibilidades de un tratado de libre comercio ?
-Nada se ha hablado al respecto, si ese fuera el camino trataríamos de acelerar los pasos para que den los tiempos políticos estadounidenses y poder concretarlo.
-¿ Recibió algún condicionamiento de EE.UU.?
-Ninguno.
Postura
El mandatario uruguayo dijo que Bush no le pidió que opinara sobre Venezuela o Irán