El Banco Central estimó que en el año cerrado en marzo de 2007 la economía crecerá 4%, alertó por los riesgos en el sector energético y las presiones inflacionarias, especialmente por salarios y petróleo.
En diciembre de 2005 el Central previó un alza de la economía de 5% para 2006.
Esta previsión mostraría la desaceleración gradual del crecimiento previsto por el equipo económico. El Ministerio de Economía estimó una suba de 4,6% este año y 3,5% en 2007.
En el informe trimestral de Política Monetaria se proyectó un escenario más negativo que a fines de 2005 sobre la diferencia entre el precio de los productos que importa el país y los que exporta. En el tercer trimestre del año pasado el país sufrió el shock negativo en esa área más importante de los últimos 25 años.
En el documento se sostiene que el desmejoramiento del contexto internacional será más "lento y gradual" de lo que se esperaba al cierre de 2005.
El BCU alabó la política de extender el perfil de la deuda a través de las emisiones internacionales con lo que se pagó a los organismos multilaterales, aunque remarcó la suba en el costo financiero para el país.
La tasa promedio pagada por los títulos públicos en 2005 fue de 7,3% en dólares versus el 4,8% que pagaron los préstamos, incluyendo sobretasas.
A pesar de la baja en el riesgo país el BCU sostuvo que por la vulnerabilidad de Uruguay "un mayor deterioro del contexto internacional podría conducir a una pérdida de la dinámica en el ciclo económico".
El BCU cree que existe un riesgo de "creciente probabilidad" en que los problemas energéticos- tanto a nivel internacional como nacional- "puedan generar una restricción al crecimiento del lado de la oferta".
El informe alerta sobre el riesgo que siga la suba del crudo "lo que generaría una mayor presión sobre los costos internos". En el informe se prevé una suba en las tasas de inversión por la instalación de las plantas de celulosa, aunque se sostiene que "es necesario" un aumento permanente "para garantizar un crecimiento sostenido de la economía uruguaya".
Las altas tasas de crecimiento de la inversión "no son suficientes" debido a los bajos niveles de partida tras la crisis.
INFLACION. Dentro del balance de riesgos se advierte que la consolidación del crecimiento económico y el efecto de la expansión monetaria de los últimos trimestres "podrían aumentar las presiones inflacionarias".
Para los técnicos, es preciso "tener en cuenta" los ajustes de sueldos que regirán a partir de julio "ya que afectarán el componente salarial de la inflación". Para el año y medio a partir de julio el gobierno previó una recuperación salarial para los privados de entre 3,5% y 5,5%.
El Central dijo que deben evaluarse con "cautela" las "señales de fortalecimiento del proceso inflacionario".
El estudio sobre el comportamiento alcista en todos los rubros -excluyendo los más volátiles y los administrados- "muestran cómo progresivamente el proceso inflacionario ha adquirido más vigor". El informe alude a la "tendencia creciente" en el costo de la mano de obra para la economía uruguaya, que estaría ligada a la suba en los precios.
Para 2006 se prevé un comportamiento más expansivo del consumo interno que en el año pasado cuando creció 2,5% cuando la economía lo hizo en 6,6%.
Eso se daría por la mejora salarial y por "cierta recuperación del crédito" a lo que sumará una baja en el ahorro interno.
uevos datos sobre la deuda y el fisco
El informe del Banco Central marcó cómo Ancap absorbió la mitad del incremento que tuvo en la compra de bienes y servicios. En el año terminado en febrero de 2006 la suba real de los costos fue de 12,8% y trasladó el 6%.
Para el Central en los últimos meses "parece profundizarse" una fase expansiva "moderada" del gasto del sector público.
La baja del dólar explicó 11 puntos de los 16 que bajó la relación entre la deuda neta y el Producto Interno Bruto. El superávit primario representó 4 puntos y el crecimiento del PIB en dólares una cifra similar. Como contrapartida los intereses incidieron en una expansión de la deuda de 4,7 puntos.
La política de reperfilamiento de deuda llevará a que en 2006 el promedio en la extensión de las obligaciones del país pase de 7,6 a 8,7 años. Según el informe la baja en el pago de intereses del gobierno central y del Banco Central en el año cerrado a febrero fue de 20,5 real. En los 90 la carga de intereses y el superávit eran inferiores en 2,5% del PIB a los actuales.
A principios de este año se agrandó la diferencia entre las tasas internacionales y las que pagan los bancos locales a los depositantes. En febrero esa diferencia fue de 310 básicos.
Región
Se vislumbra una suba del consumo en Argentina y un crecimiento moderado en Brasil