Iluminados por el fuego

RICARDO REILLY SALAVERRI

Días pasados veía la película "Iluminados por el fuego", que relata la experiencia de un soldado que fue a pelear en las islas Malvinas. El episodio se enmarca en la última dictadura militar y la decisión de Galtieri, el general que presidía a la Argentina, quien para recuperar simpatía hacia el gobierno mandó invadir las islas.

Cuando los ingleses apoyados por los Estados Unidos venían hacia el sur del continente recuerdo que estaba en el campo, en Cerro Largo, y escuchando la radio una persona del lugar me comentó "¡qué van a venir estos gringos!" a lo que más o menos creo haber contestado "mire que son ingleses y si dicen que vienen... vienen".

El episodio parecía tan surrealista, con el pueblo saltando de alegría en Plaza de Mayo en Buenos Aires y las tropas juveniles marchando al frente de combate, para enfrentar nada menos que al Reino Unido y su aliado los Estados Unidos de América, que era lógico que a cualquiera se le planteara la duda sobre lo que iba a suceder. Lo demás es triste historia bastante reciente y conocida, ilustrada y recordada por la película que he mencionado.

Respecto de las idas y venidas del presidente argentino se ha recordado por estos días por la prensa de su país, que se llevó 500 millones de dólares de la provincia de Santa Cruz, a la que administraba, los que no han vuelto a su origen. La justificación fue que no tenía confianza en el gobierno argentino de la época. Ahora, no puede decir nada porque el presidente es él. El gobernador de Entre Ríos por su parte, no goza de una fama demasiado prolija, lo que también ha dado lugar a comentarios de prensa en la Argentina, ya que promovía la instalación de plantas de celulosa en su provincia y cambió de parecer el día en que las inversiones se dirigieron a nuestro país.

Por lo demás con varias plantas de esta naturaleza en el vecino país contaminantes y con el Riachuelo en Buenos Aires que es un monumento universal a la polución, es sabido por cualquiera que se introduzca en la materia, que no es estrictamente la defensa del medio ambiente la que moviliza a los gobernantes argentinos en contra de nuestro país.

Por otra parte si Finlandia notoriamente encabeza el ranking de países con mayor esmero por la preservación del medio ambiente, la gente seria del orbe a quién la va a cree ¿a los gobernantes argentinos o a los finlandeses, inversores incluidos?

Formularse la pregunta es contestarla.

Así como los acontecimientos de las islas Malvinas se convirtieron en noticia planetaria, la cuestión de las plantas de celulosa, viene produciendo un efecto similar. Se trata de un despropósito que gana espacio en la prensa, radio y televisión, en todos los idiomas y nadie sabe exactamente qué propósito impulsa a las autoridades argentinas, con el telón de fondo de unos pocos "ambientalistas", recibidos en un curso rápido de la especialidad.

Al momento actual se ha difundido urbe et orbi que los negocios en la república vecina no se manejan con la transparencia que sería de desear, que nuestro país tiene reconocida estabilidad política, económica y social, y que van a venir más inversiones como consecuencia de lo que viene de expresarse. O sea, que más allá del desastre del manejo diplomático que ha mostrado nuestro gobierno actual, el momentáneo pasaje al estrellato en las noticias supone un tanto a nuestro favor. Parte de la herencia bendita y de decenas de años de gobierno de los partidos históricos.

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