El final de Lakarrió

En la Argentina de estos días puede ocurrir cualquier cosa. En verdad, más que "de estos días" debí decir "de los últimos veinte años". Desde las más encumbradas posiciones del poder -por donde han desfilado los más exóticos personajes de la comedia humana- hasta los piqueteros que actúan como gobernantes, legisladores y jueces, todos contribuyeron a la conformación de un triste espectáculo cuyo desenlace es difícil prever.

Dos sujetos que no irán al Cielo por más banca que tengan, se ingeniaron para consumar su propio "milagro de los peces": se asociaron como empresarios pesqueros para hacerla "grossa", y venían pasándola pipa hasta que Elisa Carrió los denunció por haber financiado ilegalmente con su Compañía la campaña electoral del buen amigo Kirchner en el año 2003. Para vengarse de la denunciante, compraron una yegua y le confiaron la defensa de los colores del Stud "Dos Estrellas"... tal vez porque entendieron que tal denominación podría entrañar un autohomenaje al estrellato alcanzado por ambos en la constelación empresarial argentina. Pagaron 30.000 dólares por la probable hija de Don Vivillo y La Corrupción, y la bautizaron "Lakarrió".

Si se pretendía disimular con la escritura la intención del bautismo, el previsible griterío de las tribunas habría de dejarla al descubierto. En los instantes finales de una carrera, el vocerío podía ser imponente empujando a Lakarrió.

En agosto ppdo., la yegua debutó en Palermo: salió "a la pesca" de su primer triunfo. Llegó "a la encandilada": el jockey llevaba la rienda y la fusta en una mano, y en la otra portaba un farol; 32 cuerpos la separaron de la vencedora. A los magnates de la pesca los consoló, en buena parte, el hecho de que el rotundo fracaso de Lakarrió representaba un anticipo de la rodada electoral que sufriría -y finalmente sufrió- la tocaya con "C" que, por su parte, tomó el asunto con gracia y hasta pronosticó que la debutante ganaría sin problemas.

Pero, posiblemente porque la gorda le cayó simpática, Lakarrió fue mejorando sus performances y -según se dijo en "Noticias" del 22 del cte.- en su última presentación en La Plata entró segunda.

Los "pescadores" asumieron una actitud que confunde. No se sabe si porque no sale de perdedora y no será rentable, o porque si de continuar progresando acercándose a su primera victoria terminará convirtiéndose en una verdadera publicidad para "Lisita", lo cierto es que el remate de Lakarrió estaba anunciado para anteayer, martes 25, en el Salón Tattersal del Hipódromo de San Isidro. Al momento de cerrar esta nota, sólo se sabía que Lakarrió, que ni siquiera ganó un Premio Remate, terminaría rematada. Un martillazo lacraría su ilusión de llegar a crack... algo semejante a lo ocurrido con la Carrió, a quien, en los últimos comicios legislativos porteños, el presidente de Boca le aplicó un "macrillazo" que la desplazó de un segundo puesto en el marcador al que se tiró en fija.

[ Buenos Días]

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