MINAS - JOSE MARIA BELLO
El defensor del Cruz del Sur, Wilder Miraballes, hizo suya la primera etapa de la Vuelta Ciclista del Uruguay, la que finalizó en la ciudad de Minas; más precisamente en el Arequita. Miraballes está al frente de la clasificación individual.
Miraballes empleó un tiempo de 2 horas, 59 minutos y 59 segundos para recorrer los 122 kilómetros del trayecto Montevideo-Minas.
La de ayer fue una etapa de estudio y hubo varias razones para que así sucediera ya que los equipos extranjeros querían ver cómo se corría acá y en qué nivel se encontraban los ciclistas. Por su lado, los nacionales también deseaban analizar el momento en que están los visitantes y cuáles son sus condiciones. Por otra parte, también había que experimentar con la nueva forma de disputa de la carrera, saber hasta dónde las variantes en la bonificación podían cambiar la habitual manera de correr.
Por ahora nada ha cambiado, la etapa se disputó en forma muy similar a lo de antes y quizás el cambio mayor estuvo en que no hubo tantas franquicias a la hora de querer escapar del pelotón para ir a embalar en los premios especiales.
RETRASO. Con algo de retraso comenzó la etapa que finalmente tuvo su punto de largada en Punta Rieles y no en el Palacio Legislativo donde se había anunciado. Allí se hizo una largada simbólica en la que el Vicepresidente de la República, Rodolfo Nin Novoa, bajó la bandera a cuadros. Desde allí se fue a tren controlado hasta el lugar de la largada oficial. A los pocos metros de comenzar la competencia el representante del C.C. Maldonado, Gustavo Aquino saltó del pelotón, sin duda para que la radio lo nombrara y en su casa supieran que había largado; porque chance de prosperar en la escapada no tenía ninguna, cosa que luego se concretó ya que un par de kilómetros más adelante fue tomado por el grupo principal.
Así siguieron rodando con algunos intentos aislados pero que siempre finalizaban cuando el pelotón se les iba encima.
Vimos muy trabajador a Milton Wynants que arriesgó mucho e incluso, en alguna oportunidad, se fue en solitario pero no le fue posible prosperar.
Otro de los corredores que siempre anduvo prendido fue el argentino Guillermo Brunetta, defensor del Villa Teresa, un candidato firme para ganar la Vuelta, quien no le perdió nunca pisada a los punteros.
En lo que tiene que ver con los equipos extranjeros por ahora es muy aventurado dar una opinión, pero quienes mejor han aparecido en la ruta son los sanjuaninos de la Agrupación Piqueteros de la Virgen de Fátima.
Cuando faltaban pocos kilómetros para la meta se produjo un corte del que participaron aproximadamente una veintena de corredores, los que llegaron a definir la etapa. Fue un embalaje entre dos especialistas que no se regalaron nada. Recién en el último salto se pudo imponer el defensor del Cruz del Sur Wilder Miraballes frente a un Fabián Aguilar que lo tuvo a mal traer.
En lo relacionado a la clasificación por equipos hay cuatro igualados en la primera posición: Cruz del Sur, Amanecer, Alas Rojas y Fénix mientras que en los premios especiales se han dividido los tres primeros de cada sprint por lo que no existe ningún corredor despegado del resto.
Milton Wynants arriesgó mucho en solitario, pero no pudo prosperar
La Vuelta se va a la playa
Piriápolis, uno de lo más hermosos balnearios de nuestro país, recibe hoy la segunda etapa de la Vuelta Ciclista del Uruguay.
Pese a que como es de estilo en esta competencia la etapa no tiene un excesivo kilometraje, sólo 134 km, lo quebrado del camino en la primera parte le dará un aditamento espectacular para que, como sucede cada vez que una carrera pasa por esta zona, el público desborde con su presencia el costado de la ruta.
Cuando tan solo se lleven recorridos siete kilómetros comenzarán las famosas subidas y bajadas clásicas de esta parte de nuestro país donde las serranías dan un marco hermoso al paisaje.
Lo peor para los corredores, sucederá a los diez kilómetros y medio de carrera cuando tengan que afrontar la trepada al Repecho de Ramallo, uno de los picos transitables más altos de nuestro país. Allí será el momento de ver en acción a los chilenos, acostumbrados a esa topografía y a los españoles que también saben de subir y bajar.
Pero lo que tiene nuestro país es que ese tipo de accidente geográfico es muy escaso por lo que los ciclistas tendrán luego muchos kilómetros en el llano para recuperar el tiempo perdido.
Allí, en el Ramallo, se hará el primer embalaje por el premio de la cima mientras que el segundo será en Punta Ballena.
Por su parte el premio Sprinter tendrá sus dos embalajes en San Carlos el primero y frente al Campus Municipal de Maldonado el segundo.