Bryan Winsker y el "Betito" se divirtieron

Fue una tarde tranquila en Los Aromos. Una tarde de fútbol tenis, jugadas de pelota quieta y presentaciones.

El movimiento comenzó con los futbolistas jugando fútbol tenis en las tres canchas que habían sido estratégicamente colocadas a la sombra. Hasta los dos lesionados, Bryan Winsker y el "Betito" Acosta, colaboraban en el movimiento. El primero, que continúa con su brazo derecho inmovilizado, oficiaba de alcanzapelotas y el "Beto" munido de un martillo aseguraba los postes que sostenían las redes de las improvisadas canchas.

VISITAS. En eso estaban cuando llegó el directivo Edgar Welker junto al delantero angoleño Marcio Marga Benvindo y su representante. Se los presentó al técnico Luis Garisto y luego de una breve charla, acompañó al africano a ver al doctor Alfredo Rienzi.

Luego de la primera revisación, Rienzi dijo que lo había encontrado bien. "Faltan algunas cosas, pero pasó la prueba", aseguró el facultativo.

Marcio volvió a la cancha y estuvo observando el fútbol tenis de quienes pueden llegar a ser sus futuros compañeros. Es más, durante un alto que hicieron para tomar agua, la mayoría de los futbolistas se acercaron al angoleño y lo saludaron cordialmente estrechando su mano.

Hoy, Marcio, que se retiró muy conforme de la concentración, irá al Estadio Centenario a ver el partido entre aurinegros y palermitanos y el lunes comenzará a entrenar en Los Aromos donde será evaluado por Luis Garisto.

ENSAYO. El "Indio" Olivera llamó a Fernando Fadeuille, Matías Pérez, Luiz Nunes, Serafín García y Claudio Flores para participar en el ensayo de las jugadas de pelotas quietas.

Primero fueron tiros libres con barrera, y cuando llegó el momento de repasar los tiros de esquina se unieron al movimiento Nicolás Vigneri, el brasileño Zinho, Carlos García y Matías Alonso.

Serafín García era el encargado de levantar los corners y el resto intentaba cabecear. "¡Vamos esas pelotas son tuyas, Vigneri! ¡Metete vos!", le gritaba Garisto constantemente al ex delantero de Fénix.

Quizás los que más se divirtieron fueron los dos futbolistas lesionados, que corrían alrededor del campo de juego, mientras los demás cabeceaban y remataban al arco. El "Betito" y Winsker se entretenían cantándole a Flores cada vez que pasaban detrás de su arco. "¡Oleeé, oleeeé, oleeé, Popi, Popiiii!". El arquero los ignoraba o los miraba con cara de pocos amigos. En la siguiente vuelta volvieron a la carga: "¡Oleeeeé, oleeeé, oleeeé, Seba Floreeees!", y en esta oportunidad el capitán no pudo menos que reírse. "Dejá de hacerte el lesionado y entrená", le respondió finalmente a Winsker, mientras sacaba un remate de Fadeuille.

Es que a pesar de todos los inconvenientes que han tenido, los aurinegros intentan ponerle buena cara al mal tiempo.

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