Brasilia - La apertura de los mercados financieros hoy reflejó la inquietud de los inversionistas ante el nuevo ministro de Hacienda, Guido Mantega.
El real abrió perdiendo terreno frente al dólar estadounidense y se cotizaba a 2,23 frente al cierre de 2,17 reales por dólar de ayer.
El índice de la bolsa abrió también en baja y perdía 1% en la jornada.
La agitación se debe a que los inversionistas aún ven con cierto escepticismo al nuevo ministro Mantega, sustituto de Antonio Palocci.
Palocci renunció ayer en medio de un escándalo de corruptelas.
Mantega, un economista de 56 años, criticó varias veces las altas tasas de interés cuando ocupó desde enero del 2003 a noviembre del 2004 la cartera de Planificación en el gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, y después asumió la dirección del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), o el banco de inversión oficial.
Los mercados también recibieron con inquietud la salida del secretario ejecutivo del ministerio, Murilo Portugal, quien presentó su dimisión el lunes después de la de Palocci, argumentando que trabajó en la cartera a invitación del saliente ministro.
Pero las grandes asociaciones de industriales y empresarios manifestaron su optimismo en torno a que no habrá grandes modificaciones en la mayor economía de Latinoamérica.
Mantenga "cuenta con la confianza del presidente Lula y tengo seguridad que Brasil continuará teniendo una gestión económica responsable", dijo Armando Monteiro Neto, presidente de la Confederación Nacional de Industrias (CNI).
"Un ministro puede salir, pero es importante que el presidente reafirme su compromiso con ciertas directrices de la política económica que deben ser preservadas", agregó el ejecutivo en un comunicado en el sitio de internet de la CNI.
Paulo Skaf, presidente de la Federación de Industriales de Sao Paulo (FIESP), el estado más rico y corazón financiero del país, indicó que "sea cual sea el cuadro futuro, Brasil está maduro para recibir las modificaciones del gobierno y seguir en busca del desarrollo".
"La economía...no deberá ser afectada. Debemos estar por encima de los nombres" de un ministro, agregó Skaf en una nota en la página de internet de la Fiesp.
Palocci era un figura respetada y confiable en los mercados por sus políticas económicas ortodoxas. Bajo su gestión, la inflación de Brasil retrocedió de los dos dígitos para ubicarse en poco más de 5%, mientras aumentó el empleo formal y se redujo la carga de la deuda.
El crecimiento de la economía, sin embargo, sólo alcanzó 2,3% el año pasado, menos de la mitad del índice de 4,9% del 2004, en un débil repunte atribuido a las altas tasas de interés.
La tasa de interés de referencia del mercado está en 16,5% anual.
En una entrevista el martes con el noticiero "Bom Dia Brasil", Mantega afirmó que espera un crecimiento económico de 4% a 4,5% este año, por encima de los pronósticos del mercado de un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 3,5% al cierre del 2006.
Mantenga aseguró que no era un hombre "de gastar" o liberar fondos públicos.
El gobierno tiene como meta un superávit del presupuesto de 4,25% este año.
El nuevo ministro también se comprometió a mantener las políticas de metas inflacionarias bajo las cuales se aplican controles monetarios y fiscales cada vez que el crecimiento de los precios amenaza desbordar los niveles preestablecidos.
La meta de inflación de 2006 es de 4,5% con una banda de tolerancia de hasta 6,5%.
Actualmente la inflación es de 5,5%.
AP