ROCHA | EDUARDO GONZALEZ
Las no más de diez toneladas de camarones que se han obtenido en la presente zafra, que se inició en la segunda quincena de febrero y que se prolongará hasta la llegada del otoño, no deja conforme a pescadores, intermediarios y cocineros.
El motivo de la baja zafral responde a una sobreexplotación del recurso el año pasado, según expresaron científicos a El País.
El oceanógrafo Orlando Santana, desde la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) consideró que el volumen extraído es "entre mediano y bajo". Sin embargo, los involucrados con este producto marítimo, destacaron el excelente nivel del alimento que ha dejado conformes a los cocineros más exigentes de La Paloma, Punta del Este y Montevideo. Cada camarón ha llegado a pesar entre 15 y 17 gramos, valor superlativo para la especie Peneus Paulensis.
Para la Dra. Graciela Fabiano —médica veterinaria— no hay dudas que la oferta en la materia de alimentación ha sido muy buena.
En el embudo entre la laguna de Castillos y el vertedero natural arroyo Valizas autoridades de la Dinara, junto a la Intendencia Municipal de Rocha y los pescadores artesanales, fijaron un lugar de exclusión en un área de aproximadamente mil metros como refugio de fauna.
El camarón salvaje tal como se pesca en Rocha es uno de los más caros del mundo, sin embargo los pescadores no reciben más de $100 por kilo. Para tener una idea en La Paloma el precio por unidad se ubica entre $140 y 180; en Punta del Este entre 250 y 300 y en Montevideo puede trepar a más de $ 300.