Silvia Martínez es una ciudadana uruguaya que fue deportada de Nueva Zelanda luego de permanecer varias horas detenida en el aeropuerto de Auckland.
Martínez declaró a Radio El Espectador que había estado detenida durante once horas sin agua y sin comida junto a otros pasajeros sudamericanos.
La uruguaya explicó que contaba con visado de turista así como pasaje de regreso y dinero suficiente para permanecer durante dos meses en el país. "Las opciones que me dieron fueron dos: o quedarme en el aeropuerto o ir a una prisión". Martínez, según relató, prefirió viajar en el primer vuelo que había hacia Montevideo.
Al llegar a Uruguay, se dirigió a la Cancillería donde le aconsejaron elevar una nota al ministro Reinaldo Gargano.