En doble horario entrenó en la víspera el plantel principal de Peñarol, donde la novedad más importante estuvo en la reincorporación de Zinho a los entrenamientos luego de haberse recuperado de un estado gripal que lo había aquejado.
Quien también volvió a trabajar junto al plantel fue el técnico Luis Garisto, que había pasado el fin de semana de Buenos Aires festejando que su hija, Fernanda, se había recibido de doctora en medicina.
Por la mañana se trasladaron a la playa de San José de Carrasco donde entrenaron en base a exigentes trabajos físicos relacionados sobre todo con la potencia. El ascenso y descenso de las dunas fue la parte más dura del entrenamiento en la que los jugadores debieron exigirse al máximo.
por la tarde. El plantel retornó al Complejo Washington Cataldi a las 16 horas y allí comenzaron el entrenamiento nuevamente con trabajos físicos para luego, a la orden de Garisto y del técnico alterno Walter Olivera, realizar diferentes movimientos tácticos.
LESIONADOS. Los jugadores Sebastián Maz y Jorge Cazulo, que había sufrido lesiones musculares, entrenan junto al plantel pero, si bien comparten muchos de los movimientos que realizan sus compañeros, en algunas oportunidades realizan trabajos diferenciados.
La conducción de Peñarol estaba a la espera de saber si este fin de semana iba a haber fútbol o no. Se sabe que los aurinegros aunque hubiera habido fútbol no jugaban pero querían determinar los pasos a dar, ayer cuando se terminaba la práctica les llegó la noticia de que no iba a haber actividad, lo que significaba que para los aurinegros habrá un receso de por lo menos quince días más. Hoy quedará decidido si realizarán algún partido amistoso o solamente harán fútbol entre los jugadores del plantel.