Tuyos, míos y nuestros, comedia protagonizada por Dennis Quaid y Renee Russo que se estrena el próximo viernes en Montevideo es una ‘remake" de un film de título casi similar que Henry Fonda y Lucille Ball interpretaran hace treinta y ocho años bajo la dirección de Melville Shavelson.
La historia: él (Quaid) es un oficial de la Guardia Costera con ocho hijos. Ella (Russo) es una diseñadora de modas con diez hijos (de acuerdo, algunos son adoptados). Se conocieron en la secundaria y luego el libreto los separó, pero vuelven a encontrarse años después y terminan casándose. Ahora son un matrimonio con dieciocho hijos. Podría ser la secuela de Mas barato por docena, excepto que ya la hicieron.
Por supuesto, parte del humor del asunto proviene de las diferencias entre las respectivas familias que ahora se juntan. No en vano el hombre usa uniforme, pasa lista a sus hijos y los hace cumplir un reglamento. Ella, en cambio, tiene un toque de hippismo y en su casa hay un cerdo como mascota ("las casas son para la libertad de expresión", afirma). Que se lleven bien puede ser un milagro, aunque en Hollywood lo llaman el "milagro del amor".
Claro que se trata de una comedia, y Hollywood se las arregla para que las cosas se encarrilen. El proceso conoce varias etapas. Al principio, las dos pandillas de chicos se convierten en enemigos instantáneos. Luego se suscita una minicrisis, y deben juntar fuerzas para resolverla (de hecho, tratan de sabotear el flamante matrimonio de sus padres). Ese es sin embargo, apenas, el paso previo a la Gran Crisis en la que el matrimonio está a punto de romperse para siempre. Pero los chicos han aprendido de la crisis anterior, y ya saben cómo deben hacer las cosas.
Curiosamente, un esfuerzo que a priori no parecía tener demasiadas pretensiones (al fin y al cabo se trata de la nueva versión de una vieja comedia que era bastante divertida, sobre todo gracias a sus actores, pero que no es exactamente un clásico) requirió la colaboración de nada menos que cuatro estudios de Hollywood. Es una coproducción en cuyo financiamiento han intervenido Columbia Pictures, Nickelodeon Movies, Paramount Pictures y Metro-Goldwyn-Mayer.
Valorando el resultado, el crítico Joy Leydon de la revista Variety señala que el film, "actualizando el libreto original del año ’68 escrito por Melville Shavelson y Mort Lachman (y lejanamente inspirado en personajes reales), los libretistas Ron Burch y David Kidd pierden poco tiempo en establecer la reciclada premisa con toques multiculturales" (entre los hijos adoptados hay indios, asiáticos y afroamericanos).
Se ha señalado que, en busca de la risa, el director Raja Gosnell (Jamás besada, Mi abuela es un peligro) se apoya en cierto sentido del caos (no tan difícil de obtener en escenas en las que hay un cerdo involucrado) y en la negativa a convertir a sus personajes en caricaturas: Quaid y Russo, sin ir más lejos, son exigidos a actuar "en serio", sin proponer el codazo al espectador del tipo "vean qué graciosos que somos". Leyton señala como la mejor carta del film el carisma de "bajo perfil" de Quaid y Russo, a su juicio el principal elemento unificador de las dos muy diferentes pandillas que pasan a vivir bajo un mismo techo.
Leyton reconoce que los chicos no tienen suficiente tiempo en pantalla para lucirse realmente, y la misma idea la repite Lacey Mical Callahan en su página web de opinión. Esta comentarista señala que "Quaid y Russo resultan creíbles en sus papeles y poseen una química que ayuda a sostener la historia de un amor que prevalece contra todas las oposiciones". Callahan reconoce que los niños no son actores de primer nivel, pero que son lo bastante ingeniosos y divertidos como para sostener algunas carcajadas legítimas. Los entretenimientos familiares no abundan, por otra parte, y en ese aspecto al menos una comedia de estas características puede ser bienvenida.
Merecido revival para un actor carismático
Dennis Quaid parece estar pasando por un período de mucha actividad. Luego de obtener un Globo de oro por su actuación en la excelente Lejos del paraíso de Todd Haynes, se lo ha podido ver en papeles tan diversos como el general Samuel Houston en El Alamo, el piloto de El vuelo del Fénix o la comedia En buena compañía, actualmente en cartelera. Ahora se lo podrá ver también en Tuyos, míos y nuestros.
Actor y músico, Quaid es hijo de la agente inmobiliario Nita Quaid y del electricista William Quaid. Estudió interpretación en el instituto de Bellaire y en la Universidad de Houston, pero abandonó su instrucción académica para probar suerte como actor en Hollywood, siguiendo los pasos de su hermano mayor Randy (quien actúa en Secreto en la montaña).
Dennis debutó en cine en 1975, en un breve papel en Crazy Mama de Jonathan Demme. Probablemente el período más activo de su carrera haya sido los años ochenta y noventa, con films como Sospechoso, Recuerdos de Hollywood, Wyatt Earp o Un domingo cualquiera, pero ha seguido trabajando hasta ahora.