Mejoran perspectivas arroceras pese a dificultades de índole comercial

| Se concretaron negocios con Irán, que se constituyó en el principal consumidor del grano industrializado

CONSULTORA SERAGRO

La cosecha de arroz ya avanzó más de 40% en el norte del país y también se ha iniciado en algunas chacras del este. Mientras aún no se definió el precio de la cosecha anterior (2005), varias dudas surgieron respecto al escenario de colocaciones externas de esta cosecha. Recordemos que el arrocero es un sector de neto perfil exportador, enviando al exterior más del 90% de la producción. Por lo tanto, es decisivo todo acontecimiento que tenga que ver con los principales mercados.

En este sentido Río Grande do Sul, a nivel de su Asamblea Legislativa, aprobó una ley que impone trabas y controles al arroz importado de Uruguay y Argentina, levantando un veto contrario del propio gobernador Germano Rigotto.

Sin embargo, aparentemente la medida no es fácil de implementar en las aduanas brasileñas. Además, el presidente Tabaré Vázquez recibió de su colega brasileño Lula el compromiso de que no habrá trabas en frontera para el arroz uruguayo que se venda a Brasil. El gobierno federal amenaza con interponer una acción de inconstitucionalidad, si la ley se aplica.

Estas novedades trajeron tranquilidad al sector arrocero. Si bien hay otros mercados importantes (como Irán y Perú), Brasil sigue siendo un destino clave. Más este año en que la producción brasileña no será tan abultada: según el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA es su sigla en inglés) Brasil producirá unas 7,8 millones de toneladas de arroz equivalente pulido, contra 9 millones de la zafra anterior, lo que implica una caída del 13%. No es posible pensar que Irán u otro mercado compre todo el arroz que eventualmente no entre a Brasil.

Cabe recordar que los molinos arroceros de nuestro país apuntan a vender a Brasil en el segundo semestre, para evitar coincidir con la cosecha local. Por lo tanto, en estos próximos meses, serán otros los mercados relevantes.

IRAN. Tal como se ha informado, ya se han concretado en forma anticipada negocios por 90.000 toneladas de arroz pulido a Irán, que se ha constituido en el principal consumidor de arroz industrializado, superando el año pasado al propio Brasil. Irán no paga los mejores precios, pero es un mercado que la industria arrocera local se ha ocupado en mantener, dado que consume grandes volúmenes.

Al mismo tiempo, se están concretando más negocios con Centroamérica, con precios mayores. Sin ir más lejos, se concretaron ventas a Haití a 325 U$S/ton FOB ( con Irán no se superan los 315).

A su vez, a comienzos del mes próximo, industriales molineros irán a Perú, para concretar negocios con ese país, otro importante cliente. Perú compra arroz de alta calidad (de la variedad Tacuarí), temprano en el año (son negocios para cerrar en los próximos meses), lo que lo hace un mercado especialmente atractivo. La amenaza que en este mercado se cierne sobre el arroz uruguayo es la reciente aprobación de un acuerdo de libre comercio entre Perú y EE.UU., que aún resta ser aprobado por el congreso norteamericano. El acuerdo implica una cuota de importación de arroz libre de impuestos de 80.000 toneladas, lo cual podría significar la expulsión del arroz uruguayo. Como esto aún no se concretó, aún hay posibilidades de colocación.

El arroz en EE.UU. está subsidiado y se estima que la mitad del ingreso del productor responde a subsidios del gobierno. Así, el precio de venta real del arroz al exterior es artificialmente bajo. Por esta razón, EEUU ha desplazado a Uruguay de varios mercados. A fines de este mes se espera arribar un acuerdo entre Uruguay y EE.UU. por este tema. Uruguay pide una compensación económica por el daño.

Seria contradictorio que Uruguay resolviese algún acuerdo bilateral con EE.UU. por el arroz subsidiado y, simultáneamente (como consecuencia de la aprobación del TLC con Perú) pierda ese mercado.

De todos modos los precios internacionales están más firmes. A modo de ejemplo, el FOB Houston en EE.UU. se ubica en torno a 370 U$S/ton de arroz pulido, más de 15% por encima del año pasado (ver gráfica).

Este aumento en los precios de referencia no se percibe en Brasil, donde además la baja del dólar ha deteriorado la ecuación económica de los productores. Estos se quejan del arroz argentino y uruguayo, pero no son sus colegas de la región los que motivan el problema. Se trata de un problema del marco económico, agudizado por la evolución reciente de la industria arrocera norteña, que ha protagonizado una brutal concentración. Hoy por hoy, hay solo 4 grupos industriales, cuando hace 10 años eran 12. Es un oligopolio y eso incide en los precios. El gobierno federal compensa la situación con créditos y otros apoyos, pero difícilmente apueste a una estrategia que permita subir los precios del arroz a nivel interno. Cabe recordar que este es año electoral en Brasil y Lula buscará la reelección.

Avanzan los pagos al fondo arrocero

El Fondo de Financiamiento y Recomposición de la Actividad Arrocera, que adelantó 35 millones de dólares para reducir la deuda de los arroceros con el BROU, ya se ha pagado en un 60%, según fuentes del sector.

El Fondo se repaga con una alícuota del 5% sobre las exportaciones y se estima que se completará en un par de zafras. El dinero fue adelantado por las AFAPs, que cobraron algo más de 9% de interés (un excelente negocio).

En estos días, el Poder Ejecutivo resolvió por decreto ampliar el mecanismo en 12 millones de dólares más, pero en este caso el dinero lo adelantará el BROU, que colocará dinero a una tasa similar a la que coloca en el exterior (menor a 3%).

Esos intereses (menos de 360.000 dólares anuales) serán subsidiados por el Ministerio de Economía.

El mecanismo permitirá agregar unos 60 centavos por bolsa al precio del arroz de la zafra pasada. Para esta cosecha, se espera que los precios sean mejores, lo que es clave para el sector dado que los costos han subido 15%, en promedio.

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