—¿Usted comparte la visión expresada en torno a la situación del fútbol por el Ministro de Industria, Energía y Minería, Jorge Lepra, que generó una reacción de rechazo en el ambiente del fútbol?
—Yo creo que hay una especie de reflejo condicionado, una hipersensibilidad frente a toda opinión, y muchas veces por eso mismo falta la mirada autocrítica. La opinión de mi amigo Lepra, que es un hombre de fútbol, es una opinión personal que mucho respeto. Además, estaba en todo su derecho de decirla. Mire, una vez un conocido técnico de fútbol me planteó, cuando yo era dirigente de Liverpool, que no soportaba los gritos y la agresión verbal que le llegaba desde la hinchada, desde la tribuna, y recuerdo lo que le dije en ese momento: "Mire, fulano, usted forma parte del espacio de lo público, como el político o como el dirigente de fútbol, y formar parte del espacio de lo público significa asumir la diversidad de opiniones de una sociedad plural, de manera que si no va a poder soportar esa presión va a tener que dedicarse a otra cosa". Por eso digo, no se trata solo de lo que haya dicho el amigo Lepra: yo no creo que haya una persona que hoy en día no hable de cambios en el fútbol. Todos, absolutamente todos, hablan de eso.