El pasado domingo la televisión norteamericana comenzó a emitir la última temporada de la famosa serie mafiosa Los Soprano, que llegará a las pantallas de América Latina en el correr del segundo semestre de este año. Tras permitirse una interrupción de 21 meses (un intervalo que series menos exitosas no resistirían), la familia de mafiosos parece haber vuelto por todo lo alto. En el correr del año se emitirá un total de doce nuevos capítulos, y habrá un "bonus" de otros ocho a partir de enero de 2007.
En la nueva temporada, el antihéroe Tony Soprano (James Gandolfini) vuelve a sintonizar con su esposa Carmela (Edie Falco) y el matrimonio disfruta de un poco de calma después de la tormenta alrededor de unos platos de sushi. El elemento culinario vuelve a tomar un gran protagonismo (al fin y al cabo se trata de una historia de italianos), sólo que ahora en lugar de la pasta es la comida japonesa la que otorga momentos de sosiego a la ajetreada familia.
En su sexta temporada, la serie regresa a los elementos básicos que la hicieron tan exitosa, envolviendo los grandes problemas en detalles banales y a menudo cómicos que con frecuencia tienen un final sangriento. Como en anteriores ocasiones, la nueva temporada va tomando forma a partir de pequeños detalles, como escenas de viejas series de televisión o películas que sirven para ilustrar los problemas del presente, o un montón de sueños, incluido uno en el que aparece el fantasma de Adriana, asesinada en la temporada anterior.
Los personajes evolucionan pero al mismo tiempo permanecen fieles a sí mismos y al formato de la serie. A. J. (Robert Iler) continúa en su papel de hijo malcriado de Tony, mientras que Meadow (Jamie-Lynn Sigler) es, cada vez más, la hija ideal. Janice (Aida Turturro), la hermana de Tony, y su marido Bobby (Steve R. Schirripa) tienen una niña, pero eso no impide que Janice siga siendo tan insoportable como de costumbre.
Según Tim Goodman, crítico de televisión del San Francisco Chronicle, "el primer episodio (de la nueva temporada) consigue que tu cerebro dé un brinco para recordarte lo buena que es esta serie". Goodman añade que se trata de "una magnífica hoguera de creatividad consolidada".
Para Alessandra Stanley, de The New York Times, quien reconoce empero que Los Sopranos "ha agotado el material", la serie continúa siendo increíblemente fresca. "Es muy divertida, pero también mortalmente seria", agrega. Según Stanley, esta temporada podría ser la más creativa y ricamente imaginada hasta la fecha: "Comienza en algo ya conocido, pero algo nuevo y totalmente sorprendente ocurre", dice también.
Sin embargo, no todas las reseñas han sido positivas. Algunos críticos han expresado confusión ante la cantidad de nuevos personajes y datos, así como lo que han calificado de narrativa "poco coherente".
David Chase, creador de la serie, asegura que "este es el final", agregando que "desde hace dos años sé cómo va a terminar" aunque, en una concesión a sus seguidores, no descarta volver en forma de película. En todo caso, los actores de la serie ya se están buscando nuevos trabajos. El protagonista Gandolfini, por ejemplo, planea actuar en un film sobre el célebre escritor Ernest Hemingway.