El actor español Eduardo Noriega desea "tocar todos los palos" en la actuación y asegura no creer en la rivalidad con otros colegas, al contrario de lo que muestra su personaje en el elogiado film El método, proyectada el sábado en el Festival de Cine de Mar del Plata. "No creo en la rivalidad. Cuanto mejor esté el actor de enfrente, mejor estaré yo", dijo.
La película del argentino Marcelo Piñeyro, director de éxitos comerciales como Cenizas del paraíso y Caballos salvajes, narra la competida selección, entre un grupo de aspirantes, de la persona ideal para un puesto de mando en una empresa.
Según explicó Noriega, durante el rodaje se hizo evidente la "humildad" de actores muy "capaces" como los españoles Carmelo Gómez o Eduardo Fernández. "Había una conciencia clara de que éramos un equipo. Trabajábamos juntos para lograr una dinámica", dijo.
Otros actores de esta coproducción de España, Argentina e Italia son los argentinos Natalia Verbeke y Pablo Echarri y los españoles Najwa Nimri y Ernesto Alterio .
Noriega desechó estar "encorsetado" en papeles dramáticos o de hombres fríos y violentos y aseguró que su intención "es tocar palos distintos" y hacer en lo posible personajes variados.
perspectivas. Ya había rodado bajo las órdenes de Piñeyro en Plata quemada, pero esa había sido su única experiencia en estos lados. Se mostró muy interesado en volver a actuar con realizadores argentinos, "Estoy deseando hacerlo", dijo y agregó que no le interesan sólo los directores "más clásicos". "Hay mucha gente joven que hace cosas interesantes. Después de la crisis (económica de Argentina) ha habido un boom de creatividad", sostuvo.
Aclaró que no ve "como un fin" de su vida ser únicamente intérprete, ya que está abierto a la posibilidad de trabajar en otras áreas vinculadas al cine.
Uno de los tres estrenos que el joven actor tiene pendientes para este año es Ché, película en la que interpreta al mítico guerrillero argentino cubano Ernesto Guevara.
El filme, el cuarto del realizador estadounidense Josh Evans y rodado en California, narra los acontecimientos que transcurren "desde el desembarco del "Granma" hasta la llegada de los revolucionarios a La Habana", explicó Noriega.
Al actor le atrajo del guerrillero abatido en 1967 por el ejército boliviano el hecho de que fuera alguien "capaz de dejarlo todo por una causa que no era propia" y por "defender al más débil"
"Es un reto; es el personaje", dijo Noriega sobre la "responsabilidad" y "dificultad" que entrañó interpretar a uno de los líderes de la revolución cubana de 1959. EFE